martes, 15 de mayo de 2012
miércoles, 2 de mayo de 2012
Relato ´´Memorias de las arenas´´ segunda entrega
Mientras caminaba en soledad de los otros mas no de mi comprendí la razón. Para que ningún hombre tome el camino equivocado el viento borra las pisadas en la arena. Siendo así, ni siquiera uno mismo puede volver por donde vino.
Este camino que no existe un segundo antes de mi pie y de mi presencia, está vivo y se renueva a cada paso sin dejar testimonio de mí caminar. Aun así camino siempre.
Siempre, es una buena palabra para el desierto -no para mi- perfecta para un desierto eterno que me confronta con lo perecedero con lo impermanente y me recuerda que no estoy más tiempo aquí que lo que tarda en desaparecer esa pisada.
No me detengo a mirar mi huella, que aunque sea un instante sigue siendo aferrarme a lo que dejo y debe ser dejado.
Por delante la arena como una hoja en blanco acepta que la escriba y le narre una dirección que es un destino, aunque el destino está justo debajo de mis pies ahora y lo otro, eso que imagino, no es mas que eso.
Voy, sin saber a donde, reconozco lo esencial del estado en este desierto sin esperar hallar, porque este esperar sigue siendo pretensión.
Solo camino, se que mi vida está en cada paso y agradezco el sustento de este suelo que es espejo de mi condición. Igual que ese jardín de drusas cristalinas que me recuerdan al hombre que fui y hoy puedo mirarlo con el mismo amor que a este regalo.
Cuando la noche llega en este lugar es difícil no pensar en Dios, no de su temor que el sol del mediodía hizo sentir sobre la cabeza como una afilada guillotina y hace vacilar, si no en su infinita benevolencia. Tan solo una fugaz mirada a este cielo, a estas estrellas, es todo lo que un hombre de poca fe necesita.
domingo, 8 de abril de 2012
Natural-Mente
Se como un gran árbol que no es grande por su tamaño sino por que da su sombra a todos sin condiciones.
De diálogos con el maestro ´´Hay otra vida pero está en esta´´
Trepó velozmente hasta un lugar a salvo de los embates del enojado animal, que entre salto y salto soltaba chillidos y arañaba la corteza del árbol. Por un momento le pareció reconocer la inconfundible voz del guía saliendo de la boca de la bestia entre gruñido y gruñido que le decía…El miedo es una bestia que paraliza y devora o te empuja a llegar a lugares a los que nunca hubieras ido instalado en la seguridad. Mira hacia arriba este árbol ¿puedes ver desde donde te encuentras el final de sus ramas? Puedes esperar donde estás a que la bestia se calme y se vaya o puedes hacer algo ahora con tu tiempo y con tu vida.
domingo, 1 de abril de 2012
Pensamientos...
Abraza los cambios de circunstancias que son materia para la transformación y el aprendizaje!
martes, 27 de marzo de 2012
El pensamiento...
Hay un destino secreto para el hombre y este no es revelado hasta que el ego ocupa su lugar.
Editorial ´´ Raíces de conflicto´´
Seguir relacionándonos desde las simpatías mecánicas es seguir funcional a un ego relamido y vanidoso que se cree la medida, y encuentra en los personajes de turno lo que mas ama, su propia imagen.
Desde esta comprensión queda en evidencia la fragmentación que separa y origina los conflictos.
Simpatías y antipatías mecánicas gobiernan la vida de relación y nos mantienen separados de nosotros mismos. Desde este lugar la no integración de lo negado y lo invisible en uno abren un abismo que se separa cada vez más y es materia de desorganización interna y desconexión con los propios centros.
Cruzar al otro lado es tarea de reconciliación con uno y con el mundo. Entendiendo que
La soga tendida sobre el abismo se ha cubierto de musgo, pero sigue uniendo los dos lados.
Desde esta comprensión queda en evidencia la fragmentación que separa y origina los conflictos.
Simpatías y antipatías mecánicas gobiernan la vida de relación y nos mantienen separados de nosotros mismos. Desde este lugar la no integración de lo negado y lo invisible en uno abren un abismo que se separa cada vez más y es materia de desorganización interna y desconexión con los propios centros.
Cruzar al otro lado es tarea de reconciliación con uno y con el mundo. Entendiendo que
La soga tendida sobre el abismo se ha cubierto de musgo, pero sigue uniendo los dos lados.
jueves, 1 de marzo de 2012
domingo, 19 de febrero de 2012
Relato de ''Memoria de las arenas''
Recuerdo el tiempo en las arenas. Veo el desierto pasar delante mío como si fuese un rio, igual que estas memorias. El lento y blanco oleaje de las arenas fluye constante al antojo del viento, que como un dios crea paisajes y los anima con una caricia exhalada. Un viento que todo lo transforma y un sol que todo lo iguala. En esas arenas blancas inefables y continuas que dejan lo ajeno en evidencia, defender una idea, una sola pretensión es inaudito.
La verdad de cómo llegué hasta ese desierto es más difícil de aceptar que cualquier historia a la medida, elegante y complaciente. Solo diré que esas arenas han estado desde siempre aunque no sean las mismas para todos.
Con el tiempo comprendí que algo bueno de la vida es su carácter incierto, eso que hace que uno mantenga vivo el germen de lo posible. Lo posible como algo desconocido y potencial que justifica sostenerse sin caer en el letargo del tiempo gastado, en el hastío de una vida vivida de ante mano.
Estar allí era una oportunidad y dejarla pasar por temor o peor aún por comodidad era algo que para mí, en ese momento de la vida, ya no era una opción.
Hubiera podido darme la vuelta y volver por el mismo lugar, por el mismo camino por el cual había llegado. ¿Pero a donde?
Era más segura la muerte sumido en el sueño y la ilusión mundana, que la posible y muy real que tenía delante de mis ojos. Y no tardaría mucho en darme cuenta de cuan real podía ser la muerte.
Había recorrido la mitad del mundo y ya había aprendido lo más importante para uno, no sabía nada acerca de mi y todo lo que había creído que era se desmoronó con esa comprensión.
Me habían dicho días atrás que mis respuestas estaban escritas en las arenas. Que fuera hasta allí sin olvidar que ‘’nadie entra en verdad sin dejar lo falso’’.
Y así pisé sus perennes arenas, caminé como había aprendido en tantos viajes, la línea de fe de mi brújula marcaba el rumbo. Por un momento ‘’línea de fe’’ tenía un significado nuevo para mí.
Así avancé, sostenido por el significado, tratando de comprender el idioma de las arenas.
Y así aprendí que el idioma de las arenas es una lengua que habla de lo verdadero y de lo falso y su verdad es revelada grano por grano. Verdades de belleza sutil y despojada, difíciles de ver a primera vista igual que la belleza del desierto.
En este desierto no hay más para ver que lo que somos de momento. Igual que las dunas cambiamos, tomamos formas y aquello que parecía verdadero se desvanece. Así uno empieza a ver el espejismo, lo ilusorio, la mentira veraz.
Tras días de marcha bajo un sol inmutable, inescrupuloso, en estas arenas y en esta soledad lo que no es verdadero en uno quema tanto como el sol del mediodía, Ese mismo sol que calienta la piedra y la lagartija nos iguala y es doloroso el reconocimiento de la forma.
Así pude ver como todo el desierto se mueve cada día y su geografía desapegada de sí misma es un recordatorio silencioso de lo que es necesario. La infinita masa de arena renuncia a lo que parece, con la libertad sin igual que da el no temer la perdida de lo que es por siempre inalterable, la propia escencia.
Cada grano de arena es el desierto y sentir su coherencia nos arrebata y nos muestra la falta, el deber no cumplido. En manos de este desierto, ser es un proceso que requiere de disolución, de la humilde erosión de las durezas o de lo endurecido.
Ir al encuentro de las arenas con miedo solo quiere decir que lo que debe morir en uno todavía se defiende de la perdida, y resiste lo inexorable. Resistirse es negar y es no dejarse llevar, no dejarse absorber por las arenas. No dejarse absorber por las arenas es seguir sin aceptar, es evitar que la disolución de lo falso acabe con la forma.
Aquí es posible vaciarse de sí mismo y penetrar en las paradojas del mundo sutil. Un mundo donde la contradicción mata y la mirada enceguecida por el sol del tiempo exige ver en lo pequeño. Llegar hasta el silencio que no es más que el recogimiento humilde que genera la inmensa bastedad, el horizonte eterno que no considera escala humana y siempre está más allá de nuestros pies y nuestras pretensiones.
Caminé hasta que olvidé todo lo creado. Miré hacia atrás y mis huellas habían desaparecido. Los únicos pasos que permanecen acá, las únicas huellas que el tiempo no borra son las de Dios.
La verdad de cómo llegué hasta ese desierto es más difícil de aceptar que cualquier historia a la medida, elegante y complaciente. Solo diré que esas arenas han estado desde siempre aunque no sean las mismas para todos.
Con el tiempo comprendí que algo bueno de la vida es su carácter incierto, eso que hace que uno mantenga vivo el germen de lo posible. Lo posible como algo desconocido y potencial que justifica sostenerse sin caer en el letargo del tiempo gastado, en el hastío de una vida vivida de ante mano.
Estar allí era una oportunidad y dejarla pasar por temor o peor aún por comodidad era algo que para mí, en ese momento de la vida, ya no era una opción.
Hubiera podido darme la vuelta y volver por el mismo lugar, por el mismo camino por el cual había llegado. ¿Pero a donde?
Era más segura la muerte sumido en el sueño y la ilusión mundana, que la posible y muy real que tenía delante de mis ojos. Y no tardaría mucho en darme cuenta de cuan real podía ser la muerte.
Había recorrido la mitad del mundo y ya había aprendido lo más importante para uno, no sabía nada acerca de mi y todo lo que había creído que era se desmoronó con esa comprensión.
Me habían dicho días atrás que mis respuestas estaban escritas en las arenas. Que fuera hasta allí sin olvidar que ‘’nadie entra en verdad sin dejar lo falso’’.
Y así pisé sus perennes arenas, caminé como había aprendido en tantos viajes, la línea de fe de mi brújula marcaba el rumbo. Por un momento ‘’línea de fe’’ tenía un significado nuevo para mí.
Así avancé, sostenido por el significado, tratando de comprender el idioma de las arenas.
Y así aprendí que el idioma de las arenas es una lengua que habla de lo verdadero y de lo falso y su verdad es revelada grano por grano. Verdades de belleza sutil y despojada, difíciles de ver a primera vista igual que la belleza del desierto.
En este desierto no hay más para ver que lo que somos de momento. Igual que las dunas cambiamos, tomamos formas y aquello que parecía verdadero se desvanece. Así uno empieza a ver el espejismo, lo ilusorio, la mentira veraz.
Tras días de marcha bajo un sol inmutable, inescrupuloso, en estas arenas y en esta soledad lo que no es verdadero en uno quema tanto como el sol del mediodía, Ese mismo sol que calienta la piedra y la lagartija nos iguala y es doloroso el reconocimiento de la forma.
Así pude ver como todo el desierto se mueve cada día y su geografía desapegada de sí misma es un recordatorio silencioso de lo que es necesario. La infinita masa de arena renuncia a lo que parece, con la libertad sin igual que da el no temer la perdida de lo que es por siempre inalterable, la propia escencia.
Cada grano de arena es el desierto y sentir su coherencia nos arrebata y nos muestra la falta, el deber no cumplido. En manos de este desierto, ser es un proceso que requiere de disolución, de la humilde erosión de las durezas o de lo endurecido.
Ir al encuentro de las arenas con miedo solo quiere decir que lo que debe morir en uno todavía se defiende de la perdida, y resiste lo inexorable. Resistirse es negar y es no dejarse llevar, no dejarse absorber por las arenas. No dejarse absorber por las arenas es seguir sin aceptar, es evitar que la disolución de lo falso acabe con la forma.
Aquí es posible vaciarse de sí mismo y penetrar en las paradojas del mundo sutil. Un mundo donde la contradicción mata y la mirada enceguecida por el sol del tiempo exige ver en lo pequeño. Llegar hasta el silencio que no es más que el recogimiento humilde que genera la inmensa bastedad, el horizonte eterno que no considera escala humana y siempre está más allá de nuestros pies y nuestras pretensiones.
Caminé hasta que olvidé todo lo creado. Miré hacia atrás y mis huellas habían desaparecido. Los únicos pasos que permanecen acá, las únicas huellas que el tiempo no borra son las de Dios.
Pensamientos...
No confundas…
estar satisfecho con estar en paz.
Estar satisfecho…
es seguir atrapado dentro de la dualidad del éxito y fracaso.
Estar en paz…
es estar liberado de los resultados.
estar satisfecho con estar en paz.
Estar satisfecho…
es seguir atrapado dentro de la dualidad del éxito y fracaso.
Estar en paz…
es estar liberado de los resultados.
viernes, 27 de enero de 2012
Poesía encarnada ''Razón sin mente''
El arrebato fulguroso de la conciencia me encendió,
como a las alas de una mariposa que vuela hacia el fuego.
No fue más que un instante su resplandor divino,
la luz abrazadora.
Igual que a una mariposa el fuego de la razón sin mente me devastó las formas.
Y con esta nueva nada entre en la conciencia que todo lo abarca.
Dejé de ser en todo y continué más allá de mí, estando y siendo,
disolución sin perdida.
Resignificado en el sentido olvidado en tantos tiempos,
Me hundí en una tierra,
en la misma raíz del significado.
y se me impregnó de fundamento la existencia.
Lo falso dejo de ocupar el lugar de lo verdadero
Y la contradicción se reveló en paradoja
Dar es darse
Darse deshacerse,
perder el limite.
La frontera que te deja dentro
Que nos deja fuera.
como a las alas de una mariposa que vuela hacia el fuego.
No fue más que un instante su resplandor divino,
la luz abrazadora.
Igual que a una mariposa el fuego de la razón sin mente me devastó las formas.
Y con esta nueva nada entre en la conciencia que todo lo abarca.
Dejé de ser en todo y continué más allá de mí, estando y siendo,
disolución sin perdida.
Resignificado en el sentido olvidado en tantos tiempos,
Me hundí en una tierra,
en la misma raíz del significado.
y se me impregnó de fundamento la existencia.
Lo falso dejo de ocupar el lugar de lo verdadero
Y la contradicción se reveló en paradoja
Dar es darse
Darse deshacerse,
perder el limite.
La frontera que te deja dentro
Que nos deja fuera.
miércoles, 25 de enero de 2012
Editorial ''Dos mentes''
En cada uno de nosotros habitan dos mentes, una pasiva y una activa. A la primera la podemos reconocer por basar su funcionamiento básicamente en imaginar por demás y por la introspección analítica. Una mente que nos arrastra por la memoria y el ensueño, por la fantasía inerte.
Es la misma mente que adormila, cansa y nos deprime sumiéndonos en cantidad de miserias fabricadas, dramas y conflictos inexistentes. Nos sumerge en el sueño y divide lo interno y lo externo, creando división, disociación, separación del cuerpo y del presente en la experiencia.
La misma es la mente mecánica, la que distorsiona y funciona en el hábito. La que nos esclaviza desde una química de secreciones internas y reactivas, con sus humores y animias que uno vive como cansancio o debilidad y que lo impulsan a buscar más atenciones y comodidades. En definitiva profundizar el sueño.
Para salirse de esta mente que busca la perpetuidad mecánica e inconsciente, es necesario a diario sacudir la molicie haciendo trabajar la mente activa y sus focos de atención. Generar estados activos que nos lleven por otros caminos del pensar y conectar las experiencias con los centros del cuerpo y la emoción.
Insistir en mantenerse alertas y resistentes al hábito del menor esfuerzo, de la atención cero, da sus frutos en el tiempo.
Es la misma mente que adormila, cansa y nos deprime sumiéndonos en cantidad de miserias fabricadas, dramas y conflictos inexistentes. Nos sumerge en el sueño y divide lo interno y lo externo, creando división, disociación, separación del cuerpo y del presente en la experiencia.
La misma es la mente mecánica, la que distorsiona y funciona en el hábito. La que nos esclaviza desde una química de secreciones internas y reactivas, con sus humores y animias que uno vive como cansancio o debilidad y que lo impulsan a buscar más atenciones y comodidades. En definitiva profundizar el sueño.
Para salirse de esta mente que busca la perpetuidad mecánica e inconsciente, es necesario a diario sacudir la molicie haciendo trabajar la mente activa y sus focos de atención. Generar estados activos que nos lleven por otros caminos del pensar y conectar las experiencias con los centros del cuerpo y la emoción.
Insistir en mantenerse alertas y resistentes al hábito del menor esfuerzo, de la atención cero, da sus frutos en el tiempo.
viernes, 13 de enero de 2012
Editorial ''En busca del sentido''
La aceptación humilde y genuina es una fuerza liberadora. Esta nunca debería ser confundida con la resignación negativa que deja el conflicto oculto. Una aceptación tal requiere de confianza en el sentido que rige en el universo y que se expresa por doquier, tal vez no en el universo creado por el hombre a su imagen y semejanza, sino en ese otro en donde lo humano no es una escala o no es la única.
El sentido como una constante, que se revela a través de un telescopio o de un microscopio, puede darnos una referencia más allá de nosotros donde mirar con cierta objetividad y descansar en lo que es ley para bien o para mal.
Habiendo reconocido el sentido en tal forma -y reconociendo que se es parte de ese universo- uno no puede menos que descansar en el hecho de la propia miopía, que no lo deja ver hasta donde quisiera. Y siendo así puedo asomarme a la idea de que no existe tal cosa como el sin sentido sino una visión parcial y limitada, propia de nuestra condición humana.
Inspirados en la confianza escencial y en el sentido que también es dirección, puedo comprender la aceptación como un estado, un estado de la consciencia en donde no existe el conflicto.
El sentido como una constante, que se revela a través de un telescopio o de un microscopio, puede darnos una referencia más allá de nosotros donde mirar con cierta objetividad y descansar en lo que es ley para bien o para mal.
Habiendo reconocido el sentido en tal forma -y reconociendo que se es parte de ese universo- uno no puede menos que descansar en el hecho de la propia miopía, que no lo deja ver hasta donde quisiera. Y siendo así puedo asomarme a la idea de que no existe tal cosa como el sin sentido sino una visión parcial y limitada, propia de nuestra condición humana.
Inspirados en la confianza escencial y en el sentido que también es dirección, puedo comprender la aceptación como un estado, un estado de la consciencia en donde no existe el conflicto.
sábado, 7 de enero de 2012
Natural-Mente
Un árbol muerto en pie nos recuerda lo que fue, mas estar de pie y estar vivo no son la misma cosa.
Poesía encarnada ''Realidad invisible''
Intuyo mi realidad invisible allende los cinco sentidos.
Lo que soy es un iceberg que viaja por aguas oscuras,
las oscuras aguas de lo ignorado.
En silencio lo mayor subyace por debajo
y se desplaza oculto a la mirada.
Lo que soy es un iceberg que viaja por aguas oscuras,
las oscuras aguas de lo ignorado.
En silencio lo mayor subyace por debajo
y se desplaza oculto a la mirada.
martes, 3 de enero de 2012
Editorial ''Momentos de claridad''
Por medio del trabajo interno podemos llegar en distintos momentos a estados de consciencia que nos hacen percibir nuestro mundo y nuestro entorno, como partes nuestras que a diario quedan ocultas a nuestra capacidad de percibir. Cuando estos estados se producen uno encuentra muy difícil, cuando no imposible, explicarlos. Es en esos casos donde recordar que la realidad es una experiencia no verbal cobra un significado diferente.
Durante esos estados que pueden durar desde pocos minutos hasta horas al principio, la ilusión se desbarata, el velo se corre y deja al descubierto una comprensión nueva de la vida y la vida de uno, y esto, hecho en un estado de tranquilidad y alegría inusuales.
Pero lo así comprendido, que podría entenderse como una organización perceptual diferente, puesto que en esos estados lo revelado abarca todos los sentidos en su conjunto, puede y suele perderse pronto.
La mecanicidad hace la zancadilla y caemos casi sin darnos cuenta en los viejos lugares, errores y costumbres. El rumbo aprendido de memoria nos sumerge en el sueño y el olvido, perdemos de momento la claridad y lo comprendido queda ahora inaccesible. Solo un vago recuerdo de haber hecho visible lo invisible de nosotros a nosotros.
Es cuando debemos arreciar en el trabajo, la autobservación, la atención constante y la búsqueda de referencias en quienes son nuestra guía en el camino.
Durante esos estados que pueden durar desde pocos minutos hasta horas al principio, la ilusión se desbarata, el velo se corre y deja al descubierto una comprensión nueva de la vida y la vida de uno, y esto, hecho en un estado de tranquilidad y alegría inusuales.
Pero lo así comprendido, que podría entenderse como una organización perceptual diferente, puesto que en esos estados lo revelado abarca todos los sentidos en su conjunto, puede y suele perderse pronto.
La mecanicidad hace la zancadilla y caemos casi sin darnos cuenta en los viejos lugares, errores y costumbres. El rumbo aprendido de memoria nos sumerge en el sueño y el olvido, perdemos de momento la claridad y lo comprendido queda ahora inaccesible. Solo un vago recuerdo de haber hecho visible lo invisible de nosotros a nosotros.
Es cuando debemos arreciar en el trabajo, la autobservación, la atención constante y la búsqueda de referencias en quienes son nuestra guía en el camino.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Poesía encarnada ''Visión del principio''
Llego al uno habiendo reconciliado los opuestos.
Encuentro en lo profundo el punto de partida.
Asciendo en una espiral de estados y niveles,
a la dimensión oculta a los sentidos comunes.
Allí las nociones del tiempo y de la forma se desvanecen,
y aprendo a desprenderme de lo que me separa.
Puedo mirar desde la parte o ver el hilo que sostiene.
Siento el ritmo y la cadencia fluyendo en una corriente que lo contiene todo,
el ritmo y contraritmo,
la renovación…
el cambio…
la recurrencia.
Encuentro en lo profundo el punto de partida.
Asciendo en una espiral de estados y niveles,
a la dimensión oculta a los sentidos comunes.
Allí las nociones del tiempo y de la forma se desvanecen,
y aprendo a desprenderme de lo que me separa.
Puedo mirar desde la parte o ver el hilo que sostiene.
Siento el ritmo y la cadencia fluyendo en una corriente que lo contiene todo,
el ritmo y contraritmo,
la renovación…
el cambio…
la recurrencia.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Pensamientos...
Espero a que mi semilla germine.
A que el árbol crezca y de sus frutos.
Cuando el árbol sea grande las aves podrán llegar a él y hacer sus nidos,alimentarse de él.
Un árbol así siempre ampara con su sombra y es visto desde lejos.
Cuando el árbol muere algo de él vive en sus semillas.
Espero a que ellas germinen.
A que sus árboles crezcan y den frutos.
Cuando estos árboles sean grandes…
A que el árbol crezca y de sus frutos.
Cuando el árbol sea grande las aves podrán llegar a él y hacer sus nidos,alimentarse de él.
Un árbol así siempre ampara con su sombra y es visto desde lejos.
Cuando el árbol muere algo de él vive en sus semillas.
Espero a que ellas germinen.
A que sus árboles crezcan y den frutos.
Cuando estos árboles sean grandes…
jueves, 1 de diciembre de 2011
Pensamientos...Acerca del trabajo interno.
Se dice que los otros son un espejo donde verse uno...Puedo hacerlo? Ahora demos vuelta esta idea y pensemonos como espejos de los otros...Puedo hacerlo? Veo a los otros en mi?
jueves, 24 de noviembre de 2011
Poesía encarnada ''Viejo pensar ''
El viejo pensamiento nada nuevo trae.
Solo un pasado repetido.
Un pasado… roído hasta el hartazgo
Un futuro…condenado y sin opciones.
Así es mejor el aliento y posibilidad que yace en lo incierto,
Que la satisfacción de lo conocido que invita a la molicie y a la complacencia.
La piel que nos separa del mundo y de los otros dice…
Este soy yo…
Este que piensa…
Este que posee…
Cuando la verdad debería decir…
Ello.
Lo que uno no es muerde la carne y se esconde,
y desde la abismal profundidad mueve los hilos que suplantan.
Esta ilusión te arrebató hace tiempo,
y te robó lo único…
lo verdadero…
el presente.
El presente, la corriente del río.
Lo que no se puede asir, ni detener.
Solo un pasado repetido.
Un pasado… roído hasta el hartazgo
Un futuro…condenado y sin opciones.
Así es mejor el aliento y posibilidad que yace en lo incierto,
Que la satisfacción de lo conocido que invita a la molicie y a la complacencia.
La piel que nos separa del mundo y de los otros dice…
Este soy yo…
Este que piensa…
Este que posee…
Cuando la verdad debería decir…
Ello.
Lo que uno no es muerde la carne y se esconde,
y desde la abismal profundidad mueve los hilos que suplantan.
Esta ilusión te arrebató hace tiempo,
y te robó lo único…
lo verdadero…
el presente.
El presente, la corriente del río.
Lo que no se puede asir, ni detener.
Editorial ''La forma oculta del hábito''
El hábito tiene formas externas visibles y formas internas ocultas. Parado en la cima de la montaña veo los valles más lejanos con detalle, pero no veo la piedra debajo de mis pies. Para aquellos que están en el camino, este puede ser un peligro capaz de demorar la marcha, cuando no de de detenerla.
Sin haber mirado nunca detrás, uno tiende a pensar que el paisaje solo es lo que se encuentra delante de los ojos. Una persona así, puede creer que todo cuanto existe está delante de si, sin siquiera sospechar que a su espalda hay un mundo.
Instalado en este hábito de pensar de una forma, reviso mis ‘’mis actos’’ y cambio complacido. Sin ver ni por un segundo a la madre de todos los hábitos inamovible.
A decir verdad ningún cambio real es posible sin salirse de la mente mecánica. Esa mente es la raíz del hábito.
Cambiar la forma externa de los hábitos puede ser una tarea más o menos sencilla, pero interrumpir la forma en la que uno ‘’hace’’ desde el pensamiento -si es que estar esclavizado a la reacción, es hacer- eso, siempre es tarea difícil.
Solo sacudiendo la mente mecánica y abordando un trabajo sobre si, entrará lo nuevo en uno y lo nuevo es otra forma de nombrar el futuro.
Sin haber mirado nunca detrás, uno tiende a pensar que el paisaje solo es lo que se encuentra delante de los ojos. Una persona así, puede creer que todo cuanto existe está delante de si, sin siquiera sospechar que a su espalda hay un mundo.
Instalado en este hábito de pensar de una forma, reviso mis ‘’mis actos’’ y cambio complacido. Sin ver ni por un segundo a la madre de todos los hábitos inamovible.
A decir verdad ningún cambio real es posible sin salirse de la mente mecánica. Esa mente es la raíz del hábito.
Cambiar la forma externa de los hábitos puede ser una tarea más o menos sencilla, pero interrumpir la forma en la que uno ‘’hace’’ desde el pensamiento -si es que estar esclavizado a la reacción, es hacer- eso, siempre es tarea difícil.
Solo sacudiendo la mente mecánica y abordando un trabajo sobre si, entrará lo nuevo en uno y lo nuevo es otra forma de nombrar el futuro.
martes, 1 de noviembre de 2011
Editorial ''Acerca de la contradicción''
Habiendo comprendido que las cosas son lo que son, ni más ni menos, el estado de aceptación nos libera del desacuerdo ante el hecho inevitable, y es en este acuerdo íntimo con lo inexorable que la pretensión no es posible.
Sin pretensión, las resistencias que se esgrimían como argumento carecen de sentido y son abandonadas. Siendo así, no hay fricción ni pérdidas, ni nada que resignar con ese sabor amargo que nos dejaba el desacuerdo.
En esta nueva condición, que el estado de aceptación nos da, la vida se experimenta de manera integrada y fluida, y esta deja de ser como un rompecabezas caprichoso y aleatorio, donde la fragmentación imperante en la que estábamos se desvanece y es posible percibir la unidad que subyace, de la cual somos expresión y parte.
Cuando no vemos al universo con ojos mecanicistas, este deja de ser una maquina y lo que está en él sus partes.
Este reduccionismo no es posible para aquel que ha descubierto, por percepción o por intuición que existe una condición de unidad inmanente en todo lo que nos rodea.
Es esta unidad esencia del universo, y el hombre no podría hallar virtud mayor que la de ser su expresión.
Puesto que el mismo es un universo debe expresar esta unidad en sus actos para ser su reflejo
La coherencia no solo implica un razonamiento si no un comportamiento que va más allá de nuestras acciones. Ya que la coherencia es cohesión y la cohesión es fuerza que sostiene y contiene, es en esta actitud de coherencia que la esencia del universo se expresa en el hombre.
Y es por oposición a este estado de unidad inmanente que la contradicción surge como actitud disociativa y fragmentadora.
Capaz de invertir la corriente de vida hasta el extremo de enfermarnos, la contradicción es más peligrosa de lo que reconocemos a diario, hay en su antagonismo, en su desacuerdo y en su necedad tanto sabor amargo de auto agresión que son claros indicios de su negatividad.
Sin pretensión, las resistencias que se esgrimían como argumento carecen de sentido y son abandonadas. Siendo así, no hay fricción ni pérdidas, ni nada que resignar con ese sabor amargo que nos dejaba el desacuerdo.
En esta nueva condición, que el estado de aceptación nos da, la vida se experimenta de manera integrada y fluida, y esta deja de ser como un rompecabezas caprichoso y aleatorio, donde la fragmentación imperante en la que estábamos se desvanece y es posible percibir la unidad que subyace, de la cual somos expresión y parte.
Cuando no vemos al universo con ojos mecanicistas, este deja de ser una maquina y lo que está en él sus partes.
Este reduccionismo no es posible para aquel que ha descubierto, por percepción o por intuición que existe una condición de unidad inmanente en todo lo que nos rodea.
Es esta unidad esencia del universo, y el hombre no podría hallar virtud mayor que la de ser su expresión.
Puesto que el mismo es un universo debe expresar esta unidad en sus actos para ser su reflejo
La coherencia no solo implica un razonamiento si no un comportamiento que va más allá de nuestras acciones. Ya que la coherencia es cohesión y la cohesión es fuerza que sostiene y contiene, es en esta actitud de coherencia que la esencia del universo se expresa en el hombre.
Y es por oposición a este estado de unidad inmanente que la contradicción surge como actitud disociativa y fragmentadora.
Capaz de invertir la corriente de vida hasta el extremo de enfermarnos, la contradicción es más peligrosa de lo que reconocemos a diario, hay en su antagonismo, en su desacuerdo y en su necedad tanto sabor amargo de auto agresión que son claros indicios de su negatividad.
viernes, 28 de octubre de 2011
Editorial ''De la voluntad y el Karma''
La voluntad como una fuerza no existe en el hombre que habita en la mecanicidad. Esta fuerza nunca debe ser confundida con la elección mental, que en los casos de las mentes fuertes en ocasiones puede darle forma a los acontecimientos, sin embargo como todo lo nacido en la mecanicidad sigue siendo mecánico y por lo tanto atado a la cadena del Karma.
Para el hombre mecánico no hay elección, solo acción y consecuencia. Solo para aquel que logró salir de la mecanicidad y entró en la conciencia el libre albedrio es una posibilidad.
Para el primero todo ocurre sin su voluntad puesto que no la tiene, Para el segundo la voluntad producto de la conciencia es independiente del Karma.
A través del trabajo evolutivo y con tiempo, uno puede adueñarse de su mente y desarrollar la capacidad de ejercer la voluntad.
La voluntad como fuerza trasciende el Karma. Cuando la acción nace del ego se debe asumir la responsabilidad y las consecuencias. Entendiendo que no son las acciones las que nos encadenan sino el ego. Cuando no hay ego en la acción no hay Karma como consecuencia.
Para el hombre mecánico no hay elección, solo acción y consecuencia. Solo para aquel que logró salir de la mecanicidad y entró en la conciencia el libre albedrio es una posibilidad.
Para el primero todo ocurre sin su voluntad puesto que no la tiene, Para el segundo la voluntad producto de la conciencia es independiente del Karma.
A través del trabajo evolutivo y con tiempo, uno puede adueñarse de su mente y desarrollar la capacidad de ejercer la voluntad.
La voluntad como fuerza trasciende el Karma. Cuando la acción nace del ego se debe asumir la responsabilidad y las consecuencias. Entendiendo que no son las acciones las que nos encadenan sino el ego. Cuando no hay ego en la acción no hay Karma como consecuencia.
sábado, 8 de octubre de 2011
Dialogos con el Maestro...
La joven preguntaba sin dar tiempo al anciano siquiera a pensar respuesta alguna. Si el sabía que es el Nirvana; que es el Samadhi; que es el Karma; que es Samsara; que son los Chakras... y la lista no se detuvo por largo rato más. Desfilaron nombres y términos de todas las tradiciones espirituales.
El anciano que llevaba años en un camino, miraba de reojo y en completo silencio a la joven sin apartar la atención del árbol de manzanas que tenía muy cerca de él. Hasta que ella se detuvo.
El viejo estiró los brazos delante de él se miró las palmas de las manos y dijo: Hubo un tiempo en que igual que tu no sabía nada acerca de lo que preguntas. Luego supe casi todo acerca de ellas y sus significados y hoy… y hoy… repitió el hombre, ya no tengo ninguna idea acerca de ellas.
La joven mujer se dio la vuelta y se marchó entre desilusionada y ofendida, el anciano se quedó mirándose las manos unos segundos hasta que una manzana cayó en ellas. La frotó feliz y se alejo saboreándola.
El anciano que llevaba años en un camino, miraba de reojo y en completo silencio a la joven sin apartar la atención del árbol de manzanas que tenía muy cerca de él. Hasta que ella se detuvo.
El viejo estiró los brazos delante de él se miró las palmas de las manos y dijo: Hubo un tiempo en que igual que tu no sabía nada acerca de lo que preguntas. Luego supe casi todo acerca de ellas y sus significados y hoy… y hoy… repitió el hombre, ya no tengo ninguna idea acerca de ellas.
La joven mujer se dio la vuelta y se marchó entre desilusionada y ofendida, el anciano se quedó mirándose las manos unos segundos hasta que una manzana cayó en ellas. La frotó feliz y se alejo saboreándola.
martes, 27 de septiembre de 2011
Dialogos con el Maestro...
El anciano observaba con asombro, agachado en el suelo y con su cara muy cerca del piso a un ciempiés que zigzagueaba indeciso por entre una selva en miniatura. Al tiempo que lo hacía le decía al joven que a su lado lo ayudaba con las tareas de quitar del jardín lo que ya no hace falta… De pequeño trató de entender como era posible que los demás no vieran los increíbles mundos que descubría en las más pequeñas cosas. Un infinito universo microscópico aparecía por doquier ante sus pequeños ojos, que se acercaban más y más y conseguían ver un planeta en un grano de arena y un océano en una gota de agua.
Con los mismos pequeños ojos veía hacia arriba para encontrar en ocasiones a esos gigantes que movían la cabeza de un lado a otro, riéndose y diciendo que no podía ser.
Pero él seguía acercándose tanto a las cosas que todo lo demás terminaba por desaparecer, incluso algunas veces él mismo desaparecía haciéndose uno con el todo, y viajaba así a dimensiones ocultas para los gigantes, que a pesar de todo se las ingeniaban para hallarlo volando en las alas de una libélula o durmiendo la siesta bajo una brizna de pasto.
Esto no lo preocupaba demasiado porque sabía que podía escapar cuando quisiera por cualquier rendija, sabiendo que el mundo de los gigantes estaba lleno de aberturas que no sabían como tapar, o tal vez era por la distancia que los separaba de esas pequeñas cosas que no llegaban a notarlas, fue así que se le ocurrió que si se acercaban o mejor si se arrodillaban, tal vez iban a descubrir la verdadera dimensión de estas.
Una mañana al levantarse la sorpresa lo mareo igual que la distancia que ahora lo separaba de su mundo, él mismo se había convertido en un gigante, y el nuevo mundo que ahora percibía lo llevaría lejos por caminos de aventuras, de promesas y de olvidos.
Para cuando regresó todo estaba muy cambiado, tan cambiado... De sus planetas de arena solo quedó el polvo.
De sus océanos en gotas se evaporó toda la vida.
Y ni siquiera los gigantes a los que terminó por amar se encontraban ahí, solo su mundo lleno de agujeros por los cuales ya no podía escapar.
De grande trató de entender como era posible que él no viera, y recordó que a lo mejor los gigantes veían todo así por su tamaño, por estar muy lejos de las cosas, y que si se acercaba, o mejor si se arrodillaba, tal vez iba a descubrir la verdadera dimensión de estas.
Entonces fue así que descubrió todos sus agujeros, pudo volver a viajar en las alas de una libélula y algunas veces, solo algunas veces cuando se hallaba muy cansado se tendía a dormir una reparadora siesta bajo una brizna de pasto.
Ten cuidado mi joven amigo -dijo el guía- no te dejes sorprender por el olvido! o pronto estarás tan ausente que ni siquiera te recordarás de ti mismo.
Con los mismos pequeños ojos veía hacia arriba para encontrar en ocasiones a esos gigantes que movían la cabeza de un lado a otro, riéndose y diciendo que no podía ser.
Pero él seguía acercándose tanto a las cosas que todo lo demás terminaba por desaparecer, incluso algunas veces él mismo desaparecía haciéndose uno con el todo, y viajaba así a dimensiones ocultas para los gigantes, que a pesar de todo se las ingeniaban para hallarlo volando en las alas de una libélula o durmiendo la siesta bajo una brizna de pasto.
Esto no lo preocupaba demasiado porque sabía que podía escapar cuando quisiera por cualquier rendija, sabiendo que el mundo de los gigantes estaba lleno de aberturas que no sabían como tapar, o tal vez era por la distancia que los separaba de esas pequeñas cosas que no llegaban a notarlas, fue así que se le ocurrió que si se acercaban o mejor si se arrodillaban, tal vez iban a descubrir la verdadera dimensión de estas.
Una mañana al levantarse la sorpresa lo mareo igual que la distancia que ahora lo separaba de su mundo, él mismo se había convertido en un gigante, y el nuevo mundo que ahora percibía lo llevaría lejos por caminos de aventuras, de promesas y de olvidos.
Para cuando regresó todo estaba muy cambiado, tan cambiado... De sus planetas de arena solo quedó el polvo.
De sus océanos en gotas se evaporó toda la vida.
Y ni siquiera los gigantes a los que terminó por amar se encontraban ahí, solo su mundo lleno de agujeros por los cuales ya no podía escapar.
De grande trató de entender como era posible que él no viera, y recordó que a lo mejor los gigantes veían todo así por su tamaño, por estar muy lejos de las cosas, y que si se acercaba, o mejor si se arrodillaba, tal vez iba a descubrir la verdadera dimensión de estas.
Entonces fue así que descubrió todos sus agujeros, pudo volver a viajar en las alas de una libélula y algunas veces, solo algunas veces cuando se hallaba muy cansado se tendía a dormir una reparadora siesta bajo una brizna de pasto.
Ten cuidado mi joven amigo -dijo el guía- no te dejes sorprender por el olvido! o pronto estarás tan ausente que ni siquiera te recordarás de ti mismo.
jueves, 22 de septiembre de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
Dialogos con el Maestro...
No es que tan fuerte te hable si no que tan fuerte me escuches lo que te despertará!
martes, 23 de agosto de 2011
Pensamientos...
Los desacuerdos pueden tener diferentes orígenes en tiempo y contenido pero este hecho es irrelevante. Esclarecer por contenido o por proceso pero involucrando la totalidad del ser debe ser una consigna.
La percepción del tiempo lineal, hecho a la medida de nuestra mente reduccionista sumada al hecho de la precariedad del lenguaje verbal para expresar la realidad, sobre todo esta realidad que nos convoca hoy, son factores de confusión.
El presente se expresa en los tres tiempos, comprender como este hecho tiene que afectar nuestra forma de pensar puede transformarse en un puente si uno no olvida que ‘’hablar del agua no calma la sed’’
La percepción del tiempo lineal, hecho a la medida de nuestra mente reduccionista sumada al hecho de la precariedad del lenguaje verbal para expresar la realidad, sobre todo esta realidad que nos convoca hoy, son factores de confusión.
El presente se expresa en los tres tiempos, comprender como este hecho tiene que afectar nuestra forma de pensar puede transformarse en un puente si uno no olvida que ‘’hablar del agua no calma la sed’’
lunes, 22 de agosto de 2011
Editorial ''Volver al concilio''
La naturaleza humana es compleja y dividida en niveles se expresa a través de tres centros o cerebros. Estas tres potencias aportan dirección cuando son convocadas en la tarea común de reconciliarnos con nosotros mismos.
La reconciliación, la vuelta al concilio, lo que estuvo en acuerdo alguna vez solo llega como fruto del trabajo amoroso y constante hacia la profundidad de lo que uno es.
Conciliar es encontrar los desacuerdos y su origen. Es descubrir al ego oculto detrás del argumento que genera la discordia y el lamento.
Monólogos de frustración y microdramas amplificados por la identificación negativa aportan confusión y tedio, que hacen nuestra existencia miserable.
Comprender que reconciliarse es encontrar el orden armonioso aclara la imperiosa necesidad de hacerlo a cualquier costo.
Reconciliarse para estar en paz y no satisfecho no es tarea fácil, ya que va a requerir de una acción viva y de guía para no perder el rumbo.
La reconciliación, la vuelta al concilio, lo que estuvo en acuerdo alguna vez solo llega como fruto del trabajo amoroso y constante hacia la profundidad de lo que uno es.
Conciliar es encontrar los desacuerdos y su origen. Es descubrir al ego oculto detrás del argumento que genera la discordia y el lamento.
Monólogos de frustración y microdramas amplificados por la identificación negativa aportan confusión y tedio, que hacen nuestra existencia miserable.
Comprender que reconciliarse es encontrar el orden armonioso aclara la imperiosa necesidad de hacerlo a cualquier costo.
Reconciliarse para estar en paz y no satisfecho no es tarea fácil, ya que va a requerir de una acción viva y de guía para no perder el rumbo.
lunes, 15 de agosto de 2011
miércoles, 10 de agosto de 2011
sábado, 6 de agosto de 2011
Pensamientos...
La realidad es una experiencia no verval, cualquier intento de explicarla razonablemente esta condenado a caer en el absurdo.
jueves, 28 de julio de 2011
Natural-Mente
El sentido holográmico del universo se expresa en escala humana en la fracción mas mínima de tiempo como un epítome de la existencia.
lunes, 25 de julio de 2011
Pensamientos...Acerca del trabajo interno.
Las oportunidades en el trabajo interno tienen la tendencia natural a llegar tarde como para producir cambios, y a disminuir con el tiempo.
Dicho cambio solo lo provoca la auto observación y el conocimiento que de esta acción surge.
Hacer todos los esfuerzos en comprender en esta dirección es un primer paso.
A no perder el tiempo ni las oportunidades.
Dicho cambio solo lo provoca la auto observación y el conocimiento que de esta acción surge.
Hacer todos los esfuerzos en comprender en esta dirección es un primer paso.
A no perder el tiempo ni las oportunidades.
domingo, 24 de julio de 2011
Natural-Mente
Algunos batracios desarrollaron un mecanismo que les permite desconectar sus oídos durante el croar, de otra forma la potencia de su voz los dejaría sordos...
jueves, 21 de julio de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
Poesía encarnada ''Aum Mantra''
El sonido que impregna todos los sonidos no es la verdad suprema,
porque aun en su pureza habita la forma y lo causal.
La verdad suprema se oculta en el silencio,
la voz que la revela es una pausa,
es inaudible.
No es lo que murmura el mantra lo que nos dice,
es lo que calla.
El silencio del gran mantra es lo verdadero,
el antes del cuerpo y el antes de la idea,
lo impronunciable, lo incomprensible,
Lo que no está ni dentro ni fuera.
El silencio que impregna todos los silencios es la verdad suprema
El útero donde se gestan las mil formas
el Uno sin par donde lo dual se desvanece,
Donde no hay la conciencia de uno y la conciencia.
porque aun en su pureza habita la forma y lo causal.
La verdad suprema se oculta en el silencio,
la voz que la revela es una pausa,
es inaudible.
No es lo que murmura el mantra lo que nos dice,
es lo que calla.
El silencio del gran mantra es lo verdadero,
el antes del cuerpo y el antes de la idea,
lo impronunciable, lo incomprensible,
Lo que no está ni dentro ni fuera.
El silencio que impregna todos los silencios es la verdad suprema
El útero donde se gestan las mil formas
el Uno sin par donde lo dual se desvanece,
Donde no hay la conciencia de uno y la conciencia.
domingo, 10 de julio de 2011
Editorial ''Tengo... luego existo''
Subir y bajar por el ascensor, cargar con bolsas de marca, comprar cosas, comer hasta enfermar, dormir hasta olvidar, acumular cosas que te den prestigio aun que sean inútiles. Cosas que muestren lo que lograste, lo que eres.
Conseguir el mejor auto, la mejor ropa y la mejor posición sin importar como, ni que has hecho, ni a quién. Eso es lo que se ve y es lo que cuenta, después de todo, vales por lo que tienes.
El modo consumista vale tanto para el que tiene el poder de adquirir el objeto del deseo como para aquel que no lo tiene. Esta modalidad no es solo para los que tienen la posibilidad de concretarlo, sino para todo aquel que tiene instalado el deseo. En mayor o menor medida y de acuerdo a las circunstancias del medio, quienes están en esta modalidad son víctimas de un mal tan instalado en nuestra sociedad que lo contrario termina siendo raro o anormal.
También es común pensar que este modo de funcionamiento es solo en relación a los objetos materiales, y si bien esto es muy evidente, el tener puede toma otras formas más sutiles y se convierte en una manera de relacionarse que se manifiesta en la posesión de intangibles como lo serían las relaciones interpersonales o el conocimiento. Incluso desde el uso del lenguaje –Ya que uno habla como piensa- en el que uno se apropia de cosas como: tener hambre o tener dolor de cabeza, en vez de estar con…
De cualquier manera habría que preguntarse qué se esconde detrás de esta actitud. Si el vacío existencial que duele desde dentro como el hambre y exige ser saciado, en cuyo caso uno termina siendo como un naufrago que bebe agua de mar y cada vez tiene más sed. O si es la demanda de un ego que necesita ser reconocido.
El mundo que conocemos, ese cruel, despiadado, violento y deshumanizado es el mundo que resulta en gran parte de haber vendido los valores para comprar un modelo tan alienante como esclavizador.
Enséñale esto a tus hijos y ellos construirán el mundo a partir de los cimientos que les has dejado y espera en paz la hora del rechinar de dientes… Cuando ese momento llegue comprenderás que el problema no es lo que lograste tener sino lo que perdiste en el camino, y era la llave del reino.
Conseguir el mejor auto, la mejor ropa y la mejor posición sin importar como, ni que has hecho, ni a quién. Eso es lo que se ve y es lo que cuenta, después de todo, vales por lo que tienes.
El modo consumista vale tanto para el que tiene el poder de adquirir el objeto del deseo como para aquel que no lo tiene. Esta modalidad no es solo para los que tienen la posibilidad de concretarlo, sino para todo aquel que tiene instalado el deseo. En mayor o menor medida y de acuerdo a las circunstancias del medio, quienes están en esta modalidad son víctimas de un mal tan instalado en nuestra sociedad que lo contrario termina siendo raro o anormal.
También es común pensar que este modo de funcionamiento es solo en relación a los objetos materiales, y si bien esto es muy evidente, el tener puede toma otras formas más sutiles y se convierte en una manera de relacionarse que se manifiesta en la posesión de intangibles como lo serían las relaciones interpersonales o el conocimiento. Incluso desde el uso del lenguaje –Ya que uno habla como piensa- en el que uno se apropia de cosas como: tener hambre o tener dolor de cabeza, en vez de estar con…
De cualquier manera habría que preguntarse qué se esconde detrás de esta actitud. Si el vacío existencial que duele desde dentro como el hambre y exige ser saciado, en cuyo caso uno termina siendo como un naufrago que bebe agua de mar y cada vez tiene más sed. O si es la demanda de un ego que necesita ser reconocido.
El mundo que conocemos, ese cruel, despiadado, violento y deshumanizado es el mundo que resulta en gran parte de haber vendido los valores para comprar un modelo tan alienante como esclavizador.
Enséñale esto a tus hijos y ellos construirán el mundo a partir de los cimientos que les has dejado y espera en paz la hora del rechinar de dientes… Cuando ese momento llegue comprenderás que el problema no es lo que lograste tener sino lo que perdiste en el camino, y era la llave del reino.
Diálogos con el maestro...
Deshazte -Dijo el anciano- del apego y sus formas ocultas. Y mientras estrujaba el capullo vacío de una crisalida preguntó al joven ¿Qué posees cuando llegas? ¿Qué posees cuando te vas?
Ante el silencio del muchacho el viejo siguió hablando... Un ídolo de oro no concede más milagros que uno de barro.
Debes creerme, todo lo que puedes poseer no vale un centavo cuando llega la hora.
Cuando llega esa hora darías todo lo que tienes para conseguir eso que no tiene precio.
Recuerda mi amigo... La muerte nos iguala a todos.
Ante el silencio del muchacho el viejo siguió hablando... Un ídolo de oro no concede más milagros que uno de barro.
Debes creerme, todo lo que puedes poseer no vale un centavo cuando llega la hora.
Cuando llega esa hora darías todo lo que tienes para conseguir eso que no tiene precio.
Recuerda mi amigo... La muerte nos iguala a todos.
domingo, 3 de julio de 2011
Editorial ''Un niño''
Un niño montado en un caballo de madera, sujeto a un caño que sube y baja.
Un niño tiene la muy clara sensación de estar en movimiento, de estar yendo a algún lugar.
Un niño mira el paisaje continuo que se repite y al cabo de un tiempo empieza a reconocer esta situación.
Un niño prefiere ignorar este hecho y elige quedarse con la idea de que lo visto es nuevo cada vez.
Un niño pensando así puede reforzar la creencia de que está yendo a alguna parte.
Un niño, cuando el recurso deja de serle convincente, para reforzar la ilusión desmonta del caballo y se sube - porque no- a la jirafita. Después de todo el elige.
Un niño, al cambiar de muñeco dentro del carrusel renueva la ilusión, por muy corto tiempo.
Un niño, hace otro cambio de muñeco y alimenta una vez más la ilusión.
Un niño ve a otros pares en igual condición y confirma la veracidad de los hechos.
Un niño sabe así que el mundo gira y el está yendo a algún lugar.
Un niño algunas veces empieza a aburrirse. Ya dio la vuelta completa y esta otra vez en el brioso corcel de madera.
Un niño si tiene ‘’suerte’’ tal vez pueda arrebatarle la sortija al Sr. Calecitero y seguir un rato más.
Un niño si… un niño.
Un niño tiene la muy clara sensación de estar en movimiento, de estar yendo a algún lugar.
Un niño mira el paisaje continuo que se repite y al cabo de un tiempo empieza a reconocer esta situación.
Un niño prefiere ignorar este hecho y elige quedarse con la idea de que lo visto es nuevo cada vez.
Un niño pensando así puede reforzar la creencia de que está yendo a alguna parte.
Un niño, cuando el recurso deja de serle convincente, para reforzar la ilusión desmonta del caballo y se sube - porque no- a la jirafita. Después de todo el elige.
Un niño, al cambiar de muñeco dentro del carrusel renueva la ilusión, por muy corto tiempo.
Un niño, hace otro cambio de muñeco y alimenta una vez más la ilusión.
Un niño ve a otros pares en igual condición y confirma la veracidad de los hechos.
Un niño sabe así que el mundo gira y el está yendo a algún lugar.
Un niño algunas veces empieza a aburrirse. Ya dio la vuelta completa y esta otra vez en el brioso corcel de madera.
Un niño si tiene ‘’suerte’’ tal vez pueda arrebatarle la sortija al Sr. Calecitero y seguir un rato más.
Un niño si… un niño.
jueves, 30 de junio de 2011
Pensamientos...
La paz interior no depende de los resultados de las acciones, sino de la intención que las aníma.
jueves, 23 de junio de 2011
Diálogos con el maestro...
Una semilla ha caído en una grieta en la piedra, casi sin tierra. Al castigo del viento, de la lluvia y del inclemente sol sobrevive.
Más allá otra semilla es sembrada en buena tierra, atendida y protegida. Sin embargo no da frutos y muere. Cual ha sido la fuerza que sostuvo a una y no a la otra?
Más allá otra semilla es sembrada en buena tierra, atendida y protegida. Sin embargo no da frutos y muere. Cual ha sido la fuerza que sostuvo a una y no a la otra?
sábado, 18 de junio de 2011
Poesía encarnada ''Recuerdo de Si''
No estés a gusto en manos del olvido
que opaca la consciencia.
Su rutina es un tedio que adormece,
un carrousel de sueños donde giran fantasmas.
No te dejes socavar por el ego sin esperanza,
por la mortalidad del tiempo…
el último segundo.
Que aun así, detrás de la imagen sobrevive el camino.
La consciencia resplandece en la memoria blanca.
Esconde los secretos, su abismal profundidad
de los demonios falaces que dicen yo soy.
Busca los signos, la antorcha encendida,
la sutil luz dorada.
Sólo el recuerdo de ti mantiene viva la llama.
Las puertas del reino están en tu corazón
pero las llaves no están en tu mente.
que opaca la consciencia.
Su rutina es un tedio que adormece,
un carrousel de sueños donde giran fantasmas.
No te dejes socavar por el ego sin esperanza,
por la mortalidad del tiempo…
el último segundo.
Que aun así, detrás de la imagen sobrevive el camino.
La consciencia resplandece en la memoria blanca.
Esconde los secretos, su abismal profundidad
de los demonios falaces que dicen yo soy.
Busca los signos, la antorcha encendida,
la sutil luz dorada.
Sólo el recuerdo de ti mantiene viva la llama.
Las puertas del reino están en tu corazón
pero las llaves no están en tu mente.
viernes, 17 de junio de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
Editorial 'Nuevas tecnologías, viejas reacciones''
Tecnodependientes, tecnoestresados, tecnoadicto y tecnófobos versaba el artículo.Así se han denominado a las personas con trastornos vinculados al uso de las tecnologías. Dicen que dos de cada tres personas padecen alguna complicación y estrés vinculado al uso de estos aparatos que tantas comodidades nos están dando. La llegada de estás tecnologías implica adaptaciones y la necesidad de nuevos conocimientos. Esto ha afectado sobre todo a personas en la mediana edad.
Reaprender nuevas formas de hacer las cosas e implementar cambios son los factores que más incidencia tienen en la generación de estas ‘’nuevas conductas’’ que pueden tornarse patológicas hasta generar el rechazo por las nuevas herramientas. Si bien es cierto que las tecnologías son nuevas, la forma de reaccionar a ellas no lo es, y no difiere de otras que la humanidad ha sabido tener a lo largo de su historia ‘’evolutiva’’ o mejor dicho de su desarrollo tecnológico. Aquí habría que detenerse y pensar si el estrés negativo es una respuesta de adaptación o un indicador de actitudes y conductas que reflejan estar en un camino incorrecto, o que al menos no nos respeta.
Hay algo que sí es seguro y es la necesidad de entender el cambio y la transformación como parte escencial de la existencia y casi como requisito para que la vida de uno se conserve viva. Con todos los atributos que definen a esta. Conservar la movilidad del comportamiento, la flexibilidad en todos sus significados pueden ser claves para adaptarnos. Tal vez nuestra actitud en relación a estas tecnologías este siendo solo un reflejo más en donde lo que queda de manifiesto es la necesidad de seguir transformándonos dejando de lado la comodidad que nos aletarga y nos sume en la inconsciencia.
Reaprender nuevas formas de hacer las cosas e implementar cambios son los factores que más incidencia tienen en la generación de estas ‘’nuevas conductas’’ que pueden tornarse patológicas hasta generar el rechazo por las nuevas herramientas. Si bien es cierto que las tecnologías son nuevas, la forma de reaccionar a ellas no lo es, y no difiere de otras que la humanidad ha sabido tener a lo largo de su historia ‘’evolutiva’’ o mejor dicho de su desarrollo tecnológico. Aquí habría que detenerse y pensar si el estrés negativo es una respuesta de adaptación o un indicador de actitudes y conductas que reflejan estar en un camino incorrecto, o que al menos no nos respeta.
Hay algo que sí es seguro y es la necesidad de entender el cambio y la transformación como parte escencial de la existencia y casi como requisito para que la vida de uno se conserve viva. Con todos los atributos que definen a esta. Conservar la movilidad del comportamiento, la flexibilidad en todos sus significados pueden ser claves para adaptarnos. Tal vez nuestra actitud en relación a estas tecnologías este siendo solo un reflejo más en donde lo que queda de manifiesto es la necesidad de seguir transformándonos dejando de lado la comodidad que nos aletarga y nos sume en la inconsciencia.
martes, 14 de junio de 2011
lunes, 13 de junio de 2011
Dialogos con el Maestro
Observa…
Como se confunden a diario autoimportancia y autoestima.
La autoimportancia…
es el reclamo insaciable del ego para el que nada está a la altura.
La autoestima…
es el reconocimiento propio y justo de la esencialidad más pura.
Como se confunden a diario autoimportancia y autoestima.
La autoimportancia…
es el reclamo insaciable del ego para el que nada está a la altura.
La autoestima…
es el reconocimiento propio y justo de la esencialidad más pura.
viernes, 10 de junio de 2011
Salir del autoencierro
Enfocados en las situaciones de la gente que nos rodea, nuestros propios conflictos son desplazados del centro de la escena, y en ausencia de egoísmo, saliéndonos del auto encierro y yendo hacia las necesidades del otro las situaciones personales se viven de una manera renovada.
Ir hacia el otro trascendiendo el auto encierro en una actitud que nos transforma, una actitud que no solo pude transformarnos, cambiaría el mundo tal cual está.
Ir hacia el otro trascendiendo el auto encierro en una actitud que nos transforma, una actitud que no solo pude transformarnos, cambiaría el mundo tal cual está.
jueves, 9 de junio de 2011
Pensamientos...
-Cuándo éxito y fracaso no son una posibilidad, ¿cómo nombrar este nuevo camino? “Sin nada que demostrar, ni demostrarme, no hallo mas razón en el hacer que el de ser impecable, de esta manera espero sin pretender y encuentro sin buscar”.
domingo, 5 de junio de 2011
Pensamientos...
‘’Profunda y simple como en todo el universo se expresa la verdad.
El camino a la verdad se llama simpleza, conduce a la paz’’
El camino a la verdad se llama simpleza, conduce a la paz’’
Editorial ''Necesidad de simpleza''
Las verdades esenciales encierran –para aquel que las indaga- una paradoja, la de ser profunda y simple al mismo tiempo.
Y sin ánimo de escudarse detrás del relativismo de las cosas, sería bueno abstenerse de hacer juicios a la ligera hasta no haber reconciliado estos extremos.
Lo verdadero tiene el valor de lo simple, y lo simple nos simplifica la existencia, por eso cuando la verdad es profundizada, la vida se simplifica y el ser se pacifica.
Cuando la vida se complica es bueno simplificarse, y uno no debería detenerse a preguntar si esto es fácil o difícil, mas bien debería preguntarse si es posible. Ser absolutamente sincero con uno mismo y reconocer hasta que punto lo complicado de algunas situaciones se sostiene por intereses ajenos a las necesidades reales.
Mientras más se demore este sinceramiento mas complicado se estará, y menos paz se encontrará, pues nadie negocia con la vida.
Y sin ánimo de escudarse detrás del relativismo de las cosas, sería bueno abstenerse de hacer juicios a la ligera hasta no haber reconciliado estos extremos.
Lo verdadero tiene el valor de lo simple, y lo simple nos simplifica la existencia, por eso cuando la verdad es profundizada, la vida se simplifica y el ser se pacifica.
Cuando la vida se complica es bueno simplificarse, y uno no debería detenerse a preguntar si esto es fácil o difícil, mas bien debería preguntarse si es posible. Ser absolutamente sincero con uno mismo y reconocer hasta que punto lo complicado de algunas situaciones se sostiene por intereses ajenos a las necesidades reales.
Mientras más se demore este sinceramiento mas complicado se estará, y menos paz se encontrará, pues nadie negocia con la vida.
domingo, 29 de mayo de 2011
Poesía encarnada ''Revelación''
Oculto en secretísimos parajes
La brisa me susurra el misterio.
Perecen los ecos…
Caen las sombras…
El absoluto se me revela y me arrebata el corazón.
Descubro una senda escondida que no reconoce límite ni concepto,
Espacio ni tiempo.
Una senda por la que volver hacia mí mismo
Sin las implacables conclusiones de la razón pensada.
Vuelvo en el silencio supremo con el alma abierta,
Un silencio que la profundidad no toca y la palabra no expresa.
He descubierto la pista del secreto de lo que anhela el alma,
Su nombre, su memoria.
La brisa me susurra el misterio.
Perecen los ecos…
Caen las sombras…
El absoluto se me revela y me arrebata el corazón.
Descubro una senda escondida que no reconoce límite ni concepto,
Espacio ni tiempo.
Una senda por la que volver hacia mí mismo
Sin las implacables conclusiones de la razón pensada.
Vuelvo en el silencio supremo con el alma abierta,
Un silencio que la profundidad no toca y la palabra no expresa.
He descubierto la pista del secreto de lo que anhela el alma,
Su nombre, su memoria.
domingo, 22 de mayo de 2011
Editorial ''De la dependencia''
Uno a escuchado decir que las respuestas están dentro de uno, pero en verdad son muy pocas las cosas que se responden así.
Uno debería peguntarse si no se esconde una pretensión de autosuficiencia detrás de todo esto. En un tiempo donde la dependencia esta tan mal vista, ¿Cómo suena esto?
Tal vez sería bueno revisar el concepto de dependencia. Si miramos a nuestro alrededor, sobre todo en el mundo natural, no en el artificial y muchas veces caprichoso mundo del hombre, podemos reconocer con facilidad que la dependencia es la moneda corriente, pero esta es equilibradora y no patológica.
Estamos inmersos en un ecosistema donde el otro nos da sentido, y nosotros a su vez le damos sentido a alguien mas, de tal forma nos hayamos recíprocamente vinculados, y es en ese vinculo que nos une, que la mayor parte de las respuestas son halladas.
Aprender a necesitar con alegría y sin temor, renovando el vínculo que nos une, nos libera de la pretensión de ser autosuficientes y nos devuelve un poco de humildad
Uno debería peguntarse si no se esconde una pretensión de autosuficiencia detrás de todo esto. En un tiempo donde la dependencia esta tan mal vista, ¿Cómo suena esto?
Tal vez sería bueno revisar el concepto de dependencia. Si miramos a nuestro alrededor, sobre todo en el mundo natural, no en el artificial y muchas veces caprichoso mundo del hombre, podemos reconocer con facilidad que la dependencia es la moneda corriente, pero esta es equilibradora y no patológica.
Estamos inmersos en un ecosistema donde el otro nos da sentido, y nosotros a su vez le damos sentido a alguien mas, de tal forma nos hayamos recíprocamente vinculados, y es en ese vinculo que nos une, que la mayor parte de las respuestas son halladas.
Aprender a necesitar con alegría y sin temor, renovando el vínculo que nos une, nos libera de la pretensión de ser autosuficientes y nos devuelve un poco de humildad
Pensamientos...
la incoherencia solo es posible en la acción, la consecuencia de las acciones siempre es coherente.
viernes, 20 de mayo de 2011
Pensamientos...
Los conflictos del mundo son el resultado de los conflictos de cada uno
La miseria del mundo es el resultado de la miseria de cada uno
La responsabilidad del mundo es de cada uno.
La miseria del mundo es el resultado de la miseria de cada uno
La responsabilidad del mundo es de cada uno.
Natural-Mente
Los salmones nadan hacia una muerte segura movidos por la vida. Y su máximo esfuerzo es algo que ellos entregan.
jueves, 5 de mayo de 2011
Editorial ''Llenar el vacío''
El ejercicio del egoísmo en cualquiera de sus formas acarrea consigo una condena que mas tarde o más temprano se cumplirá. Todos los intentos por llenar el vacío existencial a partir de la satisfacción de los deseos, profundizan la condición y nos alejan de nosotros.
Con el paso del tiempo el inevitable reclamo de la escencia se hace cada vez más potente y lleva al hombre –Si algo de él se ha preservado- a profundas reflexiones de tono espiritual que lo sacudirán de la comodidad.
En esta puja por la vida que se tiene y la que uno siente que debería tener, la justificación de los costos a pagar por la elección es el principal argumento. Como si algún costo fuera excesivo para lograr una vida verdadera.
En procura del estado original, el estado de raíz, deshacerse de todo cuanto no le es imprescindible o necesario será consigna y camino de retorno a lo escencial. Aquí el vaciarse es restar para sumar, adquiere forma inversa, así el vaciarse permite que lo que hasta ahora estaba vacío sea llenado.
Cuando la reorientación de las prioridades es comprendida y encarnada, el hombre logra apartarse del egoísmo y se desarrolla en él una nueva condición vital, basada en el amor.
Con el paso del tiempo el inevitable reclamo de la escencia se hace cada vez más potente y lleva al hombre –Si algo de él se ha preservado- a profundas reflexiones de tono espiritual que lo sacudirán de la comodidad.
En esta puja por la vida que se tiene y la que uno siente que debería tener, la justificación de los costos a pagar por la elección es el principal argumento. Como si algún costo fuera excesivo para lograr una vida verdadera.
En procura del estado original, el estado de raíz, deshacerse de todo cuanto no le es imprescindible o necesario será consigna y camino de retorno a lo escencial. Aquí el vaciarse es restar para sumar, adquiere forma inversa, así el vaciarse permite que lo que hasta ahora estaba vacío sea llenado.
Cuando la reorientación de las prioridades es comprendida y encarnada, el hombre logra apartarse del egoísmo y se desarrolla en él una nueva condición vital, basada en el amor.
lunes, 2 de mayo de 2011
Poesía encarnada.
El espíritu del viento toma cuerpo,
en un remolino de hojas otoñales.
Cruza como en danza sagrada,
en círculos el bosque.
Ahora que las hojas descansan en el suelo,
y han dejado de girar
¿No hará lo mismo mi alma cuando muera?
simplemente volar.
El espíritu del agua viva brilla en la corriente,
y su cuerpo líquido es voluntad que fluye, plácida, inexorable,
a pesar de la piedra o del tiempo.
Acaso tendrá mi alma la voluntad del agua,
la libertad del viento.
en un remolino de hojas otoñales.
Cruza como en danza sagrada,
en círculos el bosque.
Ahora que las hojas descansan en el suelo,
y han dejado de girar
¿No hará lo mismo mi alma cuando muera?
simplemente volar.
El espíritu del agua viva brilla en la corriente,
y su cuerpo líquido es voluntad que fluye, plácida, inexorable,
a pesar de la piedra o del tiempo.
Acaso tendrá mi alma la voluntad del agua,
la libertad del viento.
De Encuentros con el guía, los relatos.
-Acompáñenme, dijo el guía, que la estación es propicia y los ojos del corazón están listos.
De inmediato nos pusimos en marcha, nos dirigimos hacia el bosque siguiendo al maestro que se veía exaltado.
Nos detuvimos al llegar a un arroyo. El paisaje era tranquilizador. Los árboles se habían despojado del follaje, la luz del atardecer gris y fresco, atravesaba sin dificultad hasta el piso y alumbraba las hojas que tapizaban el suelo. La desnudez de los árboles dejaban al descubierto a los pájaros, que cantaban calmada y dulcemente. Algunos metros más allá, el agua también se dejaba oír, casi como un susurro.
El guía nos reunió en torno de él y dijo:
-Cuando vemos a diario lo hacemos con los ojos de la mente, pero estos no bastan para ver todo lo que es.
Si miran con los ojos del corazón lo podrán ver.
Hizo silencio y luego de unos segundos nos señaló en la dirección que unas hojas se arremolinaban en medio de un claro, y dijo con gran dramatismo:
-Vean con el corazón al espíritu del viento.
Las hojas se arremolinaron, subieron y bajaron formando una espiral compacta, que luego empezó a desplazarse alrededor nuestro hasta cerrar un círculo, para terminar alejándose y desapareciendo en medio del bosque.
Visiblemente emocionado, el anciano habló así: -Es este bosque reflejo de la vida. Es el otoño momento de volver a la raíz, como la savia, llevar la atención de las ramas al centro de las cosas, vivir en el tronco, donde mora la esencia.
Dejar que las hojas caigan a su tiempo, que se desnude la rama y quede a la vista el argumento, dejar que caigan con ellas todo lo que sobra, que esta pérdida no se lamentará.
Acompañar con alegría la danza circular de las hojas que el espíritu del viento anima, y viajar más allá con el alma libre, en el remolino que las agita, hasta que sea su capricho abandonarlas a su suerte.
Ahora, el maestro hizo que lo siguiéramos hasta el arroyo, y cuando estuvimos en la orilla, nos llamó la atención sobre la espuma que se veía claramente iridiscente, parecía flotar sobre el agua y al mismo tiempo penetrarla. Mientras serpenteaba entre las piedras, el guía, que la seguía con la mirada, dijo:
-Es este arroyo reflejo de la vida. Es en su esencia como la vida misma, movimiento perpetuo.
Sean como el espíritu del agua que brilla en su corriente fluido y persistente, que no se avergüenza por esquivar la piedra y no se vanagloria por alterar la costa. Seguirlo en su derrotero con el alma, para que tengamos su voluntad en este río de la vida.
De inmediato nos pusimos en marcha, nos dirigimos hacia el bosque siguiendo al maestro que se veía exaltado.
Nos detuvimos al llegar a un arroyo. El paisaje era tranquilizador. Los árboles se habían despojado del follaje, la luz del atardecer gris y fresco, atravesaba sin dificultad hasta el piso y alumbraba las hojas que tapizaban el suelo. La desnudez de los árboles dejaban al descubierto a los pájaros, que cantaban calmada y dulcemente. Algunos metros más allá, el agua también se dejaba oír, casi como un susurro.
El guía nos reunió en torno de él y dijo:
-Cuando vemos a diario lo hacemos con los ojos de la mente, pero estos no bastan para ver todo lo que es.
Si miran con los ojos del corazón lo podrán ver.
Hizo silencio y luego de unos segundos nos señaló en la dirección que unas hojas se arremolinaban en medio de un claro, y dijo con gran dramatismo:
-Vean con el corazón al espíritu del viento.
Las hojas se arremolinaron, subieron y bajaron formando una espiral compacta, que luego empezó a desplazarse alrededor nuestro hasta cerrar un círculo, para terminar alejándose y desapareciendo en medio del bosque.
Visiblemente emocionado, el anciano habló así: -Es este bosque reflejo de la vida. Es el otoño momento de volver a la raíz, como la savia, llevar la atención de las ramas al centro de las cosas, vivir en el tronco, donde mora la esencia.
Dejar que las hojas caigan a su tiempo, que se desnude la rama y quede a la vista el argumento, dejar que caigan con ellas todo lo que sobra, que esta pérdida no se lamentará.
Acompañar con alegría la danza circular de las hojas que el espíritu del viento anima, y viajar más allá con el alma libre, en el remolino que las agita, hasta que sea su capricho abandonarlas a su suerte.
Ahora, el maestro hizo que lo siguiéramos hasta el arroyo, y cuando estuvimos en la orilla, nos llamó la atención sobre la espuma que se veía claramente iridiscente, parecía flotar sobre el agua y al mismo tiempo penetrarla. Mientras serpenteaba entre las piedras, el guía, que la seguía con la mirada, dijo:
-Es este arroyo reflejo de la vida. Es en su esencia como la vida misma, movimiento perpetuo.
Sean como el espíritu del agua que brilla en su corriente fluido y persistente, que no se avergüenza por esquivar la piedra y no se vanagloria por alterar la costa. Seguirlo en su derrotero con el alma, para que tengamos su voluntad en este río de la vida.
viernes, 22 de abril de 2011
Editorial ''El viaje definitivo''
Cada año, al principio de la primavera, cuando el salmón cumple sus seis años inicia un viaje desde las saladas aguas del océano hasta las dulces del rio que en el que nació. El ineludible llamado de su naturaleza lo impulsa a nadar 2500 kilómetros hasta la cabecera de los ríos para cumplir con su propósito. En su recorrido de vuelta al origen, ninguno de los obstáculos que encuentra en el camino es más difícil de sortear que los muros de agua de las cataratas que lo separan de su destino.
El legado de sus ancestros le da la habilidad y el propósito, la fuerza. Ahora nadará contra corriente y hacia arriba impulsado por mucho más que su portentosa cola. Lo que lo mueve le trasciende y no le permite claudicar aunque retroceda incontables veces ante el empuje de las aguas, que con la fuerza del tiempo fluye constante, también hacia su destino.
Igual que el río muere a lo que era, en el océano, el salmón después de alcanzar la cima y aparearse, hace el esfuerzo final de poner miles de huevos para morir de agotamiento luego.
Las aguas del río fluyen hacia abajo con la constancia de lo inexorable y en su perpetuo movimiento hay un descubrir lo que sigue. La masa de agua dulce se diluye en un océano infinito y es transformado, dejando de ser el mismo río que era entonces, aunque la identidad del agua sigue siendo la misma.
El salmón nada hacia su muerte, pero su viaje es un viaje por la vida. El río viaja hacia abajo a una transformación que sin duda es la muerte a lo que era, y en ambos viajes la esencia de sus identidades continúa más allá de sus cuerpos.
El cuerpo del salmón y el cuerpo del agua se perderán y hay algo en el viaje de estos en común, y es que el viaje de ambos es el viaje definitivo.
El legado de sus ancestros le da la habilidad y el propósito, la fuerza. Ahora nadará contra corriente y hacia arriba impulsado por mucho más que su portentosa cola. Lo que lo mueve le trasciende y no le permite claudicar aunque retroceda incontables veces ante el empuje de las aguas, que con la fuerza del tiempo fluye constante, también hacia su destino.
Igual que el río muere a lo que era, en el océano, el salmón después de alcanzar la cima y aparearse, hace el esfuerzo final de poner miles de huevos para morir de agotamiento luego.
Las aguas del río fluyen hacia abajo con la constancia de lo inexorable y en su perpetuo movimiento hay un descubrir lo que sigue. La masa de agua dulce se diluye en un océano infinito y es transformado, dejando de ser el mismo río que era entonces, aunque la identidad del agua sigue siendo la misma.
El salmón nada hacia su muerte, pero su viaje es un viaje por la vida. El río viaja hacia abajo a una transformación que sin duda es la muerte a lo que era, y en ambos viajes la esencia de sus identidades continúa más allá de sus cuerpos.
El cuerpo del salmón y el cuerpo del agua se perderán y hay algo en el viaje de estos en común, y es que el viaje de ambos es el viaje definitivo.
viernes, 15 de abril de 2011
Pensamientos...
El amor nos acerca a las ideas mas nobles, la compasion a lo mas noble del espíritu!
Desenmascarando al falso pensador
Nadie es tan tonto como para verse en el espejo y pensar que él es su reflejo, pero cuando lo que mira y lo que es visto no está tan claro uno puede confundirse, por esto uno debe tener mucho cuidado, porque uno y su reflejo no son la misma cosa.
sábado, 26 de marzo de 2011
Natural-Mente
Para la hormiga que trata de comprender el universo reduciéndolo a lo que está a su alcance, el pie humano que la aplasta no tiene sentido.
viernes, 25 de marzo de 2011
Natural-Mente
-¿Se han detenido a pensar en la flor del loto? Surge sin culpa del barro, se yergue inmaculada y perfecta sin olvidar su origen, no hay orgullo en su logro y no hay vergüenza en su principio.
domingo, 20 de marzo de 2011
sábado, 19 de marzo de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
Poesía encarnada ''Los ojos que vieron el vacío''
Los ojos que vieron el vacío miran el mundo desde afuera
En la vasta matriz de la soledad donde se gesta el todo.
Desde ese silencio que alberga los instantes fugaces y perpetuos
La perfecta singularidad de lo imperfecto
La pasmosa repetición, la azarosa circunstancia.
Los ojos que vieron el vacío y a los que este les devolvió la mirada
Ven el infinito viaje de la infinita alma
Y se quedan sin razón para el lamento.
En la vasta matriz de la soledad donde se gesta el todo.
Desde ese silencio que alberga los instantes fugaces y perpetuos
La perfecta singularidad de lo imperfecto
La pasmosa repetición, la azarosa circunstancia.
Los ojos que vieron el vacío y a los que este les devolvió la mirada
Ven el infinito viaje de la infinita alma
Y se quedan sin razón para el lamento.
lunes, 14 de marzo de 2011
Editorial ''La existencia finita''
Es nuestra existencia finita, perecedera, y es esta situación negada a diario, o por lo menos evitada. La imparmenencia nos acosa como una condena y la mayoría tendemos a no pensar en ella como una forma de hacer menos pesada la carga, y como forma de no sentir lo perecedero uno no encuentra nada mejor que no pensar en el tema, como si esto cambiara algo.
Cada día que vivimos nos acercamos mas a nuestra muerte y lejos de lamentar este hecho uno debería ocuparse mas de la vida desperdiciada que de la muerte inexorable que nos aguarda en un recodo del camino.
Uno pierde el tiempo a diario como si tuviera tiempo que perder, y sin animo fatalista uno debería recordar minuto a minuto, para que no se nos escape lo único real, el presente.
Permitirnos sentir lo impermanente, lo perecedero, con humildad y aceptación, para entrar en el presente de las cosas.
Cada día que vivimos nos acercamos mas a nuestra muerte y lejos de lamentar este hecho uno debería ocuparse mas de la vida desperdiciada que de la muerte inexorable que nos aguarda en un recodo del camino.
Uno pierde el tiempo a diario como si tuviera tiempo que perder, y sin animo fatalista uno debería recordar minuto a minuto, para que no se nos escape lo único real, el presente.
Permitirnos sentir lo impermanente, lo perecedero, con humildad y aceptación, para entrar en el presente de las cosas.
Poesía encarnada ''Morada temporal''
En mi morada temporal
Con los pies en la tierra y la mirada en el infinito
Camino hacia la luz original
Una muerte florecida es lo que espero
No la de los huesos que el tiempo blanqueará
Más esa, que la voluntad dispone
Para lograr un rostro propio, un corazón verdadero
Con los pies en la tierra y la mirada en el infinito
Camino hacia la luz original
Una muerte florecida es lo que espero
No la de los huesos que el tiempo blanqueará
Más esa, que la voluntad dispone
Para lograr un rostro propio, un corazón verdadero
viernes, 11 de marzo de 2011
Editorial ''Mirar y ver''
Encontrar en los sucesos del día el correlato fiel de la propia circunstancia es más un arte de saber mirar y ver que una idea estructurada de las cosas, fosilizada y caprichosa.
Vacíos para hallar los significados, solo atentos al lenguaje en que se expresan, los hechos del día nos sorprenden encajando a la perfección con nuestras temáticas, como si fuesen puestas allí solo para nosotros y tal vez así lo sean. ¿Que implica aceptar esta idea como un hecho? Y ¿cómo debe reformularse la idea de la existencia aquel para el cual esto es una verdad innegable?
La vida transcurre en diversas escalas y niveles, esferas de la existencia, unidas, entrelazadas, necesitadas del otro para tener sentido, y en cada reino se expresa como metáfora ejemplar. Siendo así, no puedo dejar de mirar lo de arriba y lo de abajo y todo lo que queda al medio y es siempre espejo de mi propia existencia.
Vacíos para hallar los significados, solo atentos al lenguaje en que se expresan, los hechos del día nos sorprenden encajando a la perfección con nuestras temáticas, como si fuesen puestas allí solo para nosotros y tal vez así lo sean. ¿Que implica aceptar esta idea como un hecho? Y ¿cómo debe reformularse la idea de la existencia aquel para el cual esto es una verdad innegable?
La vida transcurre en diversas escalas y niveles, esferas de la existencia, unidas, entrelazadas, necesitadas del otro para tener sentido, y en cada reino se expresa como metáfora ejemplar. Siendo así, no puedo dejar de mirar lo de arriba y lo de abajo y todo lo que queda al medio y es siempre espejo de mi propia existencia.
jueves, 3 de marzo de 2011
La pregunta...
-Querer más de lo que tengo o tener más de lo que quiero. ¿No es este el camino más directo al sufrimiento?
jueves, 24 de febrero de 2011
Natural-Mente
-¿Es libre el caracol capaz de ir donde quiera, pero incapaz de liberarse de su incrustada concha?
¿Es acaso libre el hombre si está atado a sus pensamientos, sensaciones y emociones?
Si el caracol removiera su concha perdería su protección, pero si el hombre cortara sus ataduras ¿qué perdería?
¿Es acaso libre el hombre si está atado a sus pensamientos, sensaciones y emociones?
Si el caracol removiera su concha perdería su protección, pero si el hombre cortara sus ataduras ¿qué perdería?
lunes, 21 de febrero de 2011
Natural-Mente
-¿Se han detenido a pensar en la flor del loto? Surge sin culpa del barro, se yergue inmaculada y perfecta sin olvidar su origen, no hay orgullo en su logro y no hay vergüenza en su principio.
viernes, 18 de febrero de 2011
Editorial ''Domesticación humana,o el hombresito de Pavlov''
El fisiólogo ruso Pavlov descubrió la ley de reflejo condicionado. El experimento consistente en hacer sonar una campana justo antes de dar alimento a un perro arrojó como resultado que, cuando el perro tenía hambre, comenzaba a salivar nada más al oír el sonido de la campana. Toda la química del cuerpo del animal es funcional al estimulo externo haciéndole producir las encimas que requiere para el proceso de la digestión…
No he podido dejar de notar que nosotros funcionamos por reflejo condicionado en distintas áreas y que la reacción a la campana de turno pone en marcha en forma de hábito la mayor parte de nuestras cosas a diario.
Hábitos que por cierto terminan teniendo una base fisiológica, aunque en un principio solo fueran cuestiones de actitud.
¿Qué clase de libertad tiene el hombre que ante cada tañido de la campana reacciona sin la mínima decisión? Para el perro, el cual no tiene opción, este mecanismo tiene sus ventajas, pero para el hombre ser víctima de este reflejo le hace vivir en la más sórdidas de las esclavitudes. Dicho esto porque es el mismo el que se esclaviza como consecuencia de la debilidad que implican los hábitos.
Siempre hay una campana lista a sonar, y cuando no hay alguien que la toque, somos nosotros los que gustosos movemos el badajo. Dispuestos a saborear todas las miserias psíquicas que se activan, claro, sin asentir en la responsabilidad que tenemos en ello.
Por suerte es sabido que se puede interrumpir este reflejo, y digo interrumpir no cambiar por otro. Esta interrupción funciona de igual manera que el mecanismo anterior pero con resultados inversos.
Primero va a ser una cuestión de actitud con base en la voluntad para la toma de decisión y después va a crear las bases fisiológicas para que este mecanismo se mantenga. Lo que los sabios de la antigüedad de algunas tradiciones aplicaban como parte del trabajo interno hacia la evolución y la transformación de la conciencia, hoy es medido en tiempo real por la tecnología y puede verse como las relaciones de corto plazo de las neuronas puede modificarse a partir de este cambio, de esta toma de decisión voluntaria de interrumpir el reflejo condicionado.
Partiendo de la idea de que toda la educación y los modelos de relación están basados en un modelo casi extorsivo de intercambio que enseña a responder reactivamente, o sea de forma inconsciente y automática, no deberíamos hablar tanto de sociabilización sino más bien de domesticación humana.
No he podido dejar de notar que nosotros funcionamos por reflejo condicionado en distintas áreas y que la reacción a la campana de turno pone en marcha en forma de hábito la mayor parte de nuestras cosas a diario.
Hábitos que por cierto terminan teniendo una base fisiológica, aunque en un principio solo fueran cuestiones de actitud.
¿Qué clase de libertad tiene el hombre que ante cada tañido de la campana reacciona sin la mínima decisión? Para el perro, el cual no tiene opción, este mecanismo tiene sus ventajas, pero para el hombre ser víctima de este reflejo le hace vivir en la más sórdidas de las esclavitudes. Dicho esto porque es el mismo el que se esclaviza como consecuencia de la debilidad que implican los hábitos.
Siempre hay una campana lista a sonar, y cuando no hay alguien que la toque, somos nosotros los que gustosos movemos el badajo. Dispuestos a saborear todas las miserias psíquicas que se activan, claro, sin asentir en la responsabilidad que tenemos en ello.
Por suerte es sabido que se puede interrumpir este reflejo, y digo interrumpir no cambiar por otro. Esta interrupción funciona de igual manera que el mecanismo anterior pero con resultados inversos.
Primero va a ser una cuestión de actitud con base en la voluntad para la toma de decisión y después va a crear las bases fisiológicas para que este mecanismo se mantenga. Lo que los sabios de la antigüedad de algunas tradiciones aplicaban como parte del trabajo interno hacia la evolución y la transformación de la conciencia, hoy es medido en tiempo real por la tecnología y puede verse como las relaciones de corto plazo de las neuronas puede modificarse a partir de este cambio, de esta toma de decisión voluntaria de interrumpir el reflejo condicionado.
Partiendo de la idea de que toda la educación y los modelos de relación están basados en un modelo casi extorsivo de intercambio que enseña a responder reactivamente, o sea de forma inconsciente y automática, no deberíamos hablar tanto de sociabilización sino más bien de domesticación humana.
NATURAL-MENTE
La serpiente deja su piel,el aguila las garras y la lagartija su cola...Puedo dejar lo que ya no me sirve con igual convicción?
martes, 15 de febrero de 2011
Pensamientos...
Para aquel que entra en el presente de las cosas, comprender que hoy es un buen día para morir, es afirmar la vida con conciencia.
sábado, 12 de febrero de 2011
Desenmascarando al falso pensador...
Cuidado con la ilusión de certidumbre, cuidado con creer en la permanencia, en lo imperecedero. Que no nos convierta en descuidados, que detrás de éste descuido se oculta un temor. ¿Es que uno olvidó a diario cómo son las cosas?
viernes, 11 de febrero de 2011
jueves, 10 de febrero de 2011
Pensamientos...
-Detenernos en la consecuencia de las cosas para comprender la acción que la desencadenó.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Pensamientos...
-Algunos hombres hablan de su voluntad como de algo que se impone a los demás, y es así como es muy fácil errar el paso y confundir tenacidad con necedad.
-Aprender a reconocer cual es el limite entre la tenacidad de la voluntad y la necedad de la resistencia y la arrogancia, es camino que se realiza a cada paso, sin olvidar que todos somos parte de una voluntad mayor.
-Aprender a reconocer cual es el limite entre la tenacidad de la voluntad y la necedad de la resistencia y la arrogancia, es camino que se realiza a cada paso, sin olvidar que todos somos parte de una voluntad mayor.
martes, 8 de febrero de 2011
Editorial ''Soltar la mordida''
Algunos perros desarrollaron una forma de drenar la sangre de sus presas para no tener que soltarlas una vez mordidas para poder respirar. Algo que en una especie puede ser un mecanismo de adaptación para marcar una ventaja competitiva por la supervivencia, en otras puede encontrar un correlato inverso.
En el caso del hombre este mecanismo puede funcionar a la inversa y se expresa como una falta de adaptación o una forma mal entendida de defender la supervivencia de las ideas, actitudes o ego.
Capaces de morder y no soltar sin importar si la sangre que fluye es la del otro o la de uno, nos hemos convertido en perros de presa. Con los dientes hincados en el costado mismo de la existencia igual que los perros más arriba citados vamos por la vida, con toda suerte de dificultades y con ese sabor metálico que tiene la sangre.
Algunas veces mordemos a los que tenemos cerca y otras muchas nos la hemos ingeniado para llegar con el hocico hasta lugares impensables de nosotros mismos. En un drenar de sentimientos y fluidos por donde se nos escapa la vida en el mas pleno sentido de la palabra.
A veces somos el perro que cuelga en el costado de alguien y no lo dejamos andar y otras –la mayor parte de la veces- lo que no nos permite movernos libremente es la propia mordida apretada en nuestra carne.
A esta altura del relato sería bueno preguntarse ¿Si uno está mordiendo algo de momento o si es un mordedor de crónico? ¿A qué cosas le echamos el diente y no queremos soltar? ¿Puedo ver mis mordidas y el gusto por la sangre? Dedicarse un tiempo a indagar en esto para comprender que con solo soltar la mordida todo esto se detiene y la vida es liberada, descansada y feliz.
Algunos perros desarrollaron una forma de drenar la sangre de sus presas para no tener que soltarlas una vez mordidas para poder respirar.
Ha habido casos en que hallaron a perros como estos, muertos como consecuencia de la pelea al lado del cuerpo de sus presas también sin vida, aun firmemente aferrados con los dientes.
En el caso del hombre este mecanismo puede funcionar a la inversa y se expresa como una falta de adaptación o una forma mal entendida de defender la supervivencia de las ideas, actitudes o ego.
Capaces de morder y no soltar sin importar si la sangre que fluye es la del otro o la de uno, nos hemos convertido en perros de presa. Con los dientes hincados en el costado mismo de la existencia igual que los perros más arriba citados vamos por la vida, con toda suerte de dificultades y con ese sabor metálico que tiene la sangre.
Algunas veces mordemos a los que tenemos cerca y otras muchas nos la hemos ingeniado para llegar con el hocico hasta lugares impensables de nosotros mismos. En un drenar de sentimientos y fluidos por donde se nos escapa la vida en el mas pleno sentido de la palabra.
A veces somos el perro que cuelga en el costado de alguien y no lo dejamos andar y otras –la mayor parte de la veces- lo que no nos permite movernos libremente es la propia mordida apretada en nuestra carne.
A esta altura del relato sería bueno preguntarse ¿Si uno está mordiendo algo de momento o si es un mordedor de crónico? ¿A qué cosas le echamos el diente y no queremos soltar? ¿Puedo ver mis mordidas y el gusto por la sangre? Dedicarse un tiempo a indagar en esto para comprender que con solo soltar la mordida todo esto se detiene y la vida es liberada, descansada y feliz.
Algunos perros desarrollaron una forma de drenar la sangre de sus presas para no tener que soltarlas una vez mordidas para poder respirar.
Ha habido casos en que hallaron a perros como estos, muertos como consecuencia de la pelea al lado del cuerpo de sus presas también sin vida, aun firmemente aferrados con los dientes.
lunes, 7 de febrero de 2011
Pensamientos...
Como la maleza imitativa lo que no es auténtico en nuestras vidas compite con lo verdadero por la luz y el espacio y usurpa la presencia, y al igual que en el jardín, lo verdadero corre peligro. Qué es lo verdadero y qué lo que usurpa?
miércoles, 2 de febrero de 2011
Recuerdo para compartir
Hace algunos años, pasaban por el frente de el lugar donde vivía una pareja de ancianos. Ella caminaba adelante de el e iba siempre gritándole. Por sus gritos yo sabía que hora era, así que no podía dejar de tener una suerte de relación con ellos aunque sea lejana. Un día el hombre en cuestión no pasó mas, supongo que murió, o quien sabe se hartó! pero lo impresionante fue el hecho de que ella, la señora, jamas lo notó y seguía pasando siempre puntual y vociferando a los gritos!
Editorial ''La foto del paisaje no es el paisaje''
¿En qué momento dejamos de ver al otro? Cuando conocemos a alguien lo descubrimos en imagen, y esta se fija en la mente. Al cabo de un tiempo es muy común y como consecuencia de la falta de presencia, que no lo volvamos a ver realmente. Nos quedamos con el recuerdo de la imagen mental que se hace presente cuando el otro aparece en la escena y activa el recuerdo.
Así, de foto en foto de recuerdo en recuerdo las imágenes mentales desfilan en una mente conceptual que rara vez conecta con el afuera y con todo lo que allí pasa, un afuera que es como todo lo que está vivo cambiante de segundo a segundo. El desfile ordenado de estos fotogramas mentales tiene su dinámica y da la ilusión de ser una película con movimiento vivo.
Solo en algunas ocasiones cuando por alguna razón estamos presentes en el acto de estar, nos encontramos con el otro o lo otro y renovamos la imagen. Es así que este se nos antoja diferente, cambiado. Es en esos momentos donde interactuar con las gentes y los lugares se hace realmente una experiencia vivificante.
Con el afán de convertir estas ideas en meditación activa sería bueno preguntarse ¿Cómo puedo volver a ver a los otros en tiempo real? también ¿si uno no se ha convertido en una imagen mental de sí mismo y hace cuanto que no se ve en el instante?
Cuando miramos una foto esta nos trae un recuerdo, pero el recuerdo de la imagen y el sujeto no son la misma cosa. Pero para quien mira imágenes en la mente que el otro esté ahí o no poco importa, si para entonces no podemos conectar con lo real.
Sin más vida verdadera que la que la conciencia de sí permite. Lo contrario se torna una existencia congelada y ausente.
Así, de foto en foto de recuerdo en recuerdo las imágenes mentales desfilan en una mente conceptual que rara vez conecta con el afuera y con todo lo que allí pasa, un afuera que es como todo lo que está vivo cambiante de segundo a segundo. El desfile ordenado de estos fotogramas mentales tiene su dinámica y da la ilusión de ser una película con movimiento vivo.
Solo en algunas ocasiones cuando por alguna razón estamos presentes en el acto de estar, nos encontramos con el otro o lo otro y renovamos la imagen. Es así que este se nos antoja diferente, cambiado. Es en esos momentos donde interactuar con las gentes y los lugares se hace realmente una experiencia vivificante.
Con el afán de convertir estas ideas en meditación activa sería bueno preguntarse ¿Cómo puedo volver a ver a los otros en tiempo real? también ¿si uno no se ha convertido en una imagen mental de sí mismo y hace cuanto que no se ve en el instante?
Cuando miramos una foto esta nos trae un recuerdo, pero el recuerdo de la imagen y el sujeto no son la misma cosa. Pero para quien mira imágenes en la mente que el otro esté ahí o no poco importa, si para entonces no podemos conectar con lo real.
Sin más vida verdadera que la que la conciencia de sí permite. Lo contrario se torna una existencia congelada y ausente.
lunes, 31 de enero de 2011
Editorial ''Homo-mono Mono-sapiens''
Un forma de atrapar un mono es colocando una carnada que quepa dentro de una botella. Cuando el incauto animalito es tentado por la recompensa, mete la mano y al querer quitarla esta no pasa por el cuello de la botella mientras no suelte su premio. Así, incapaz de comprender que si solo abriera la mano se liberaría, el mono en cuestión es víctima del ardid.
No pude evitar reparar en el hecho de que quien más quien menos se comporta como un mono en relación a cantidad de cosas y ni que decir de esos que ya se han instalado en esa forma de vivir.
Más monos que los monos, con los puños cerrados adentro de botellas de formas y colores por demás variadas, nos vemos tentados por recompensas sabrosas y prometedoras.
El mono así atrapado suele ser devorado por ocasionales predadores que habitan en la jungla o en el mejor de los casos vendido como mascota en el mercado negro para satisfacer los caprichos de algún primo lejano… ¿lejano?
En fin... ayer caminé por las calles de esta ciudad y no pude dejar de notar a algún primo, lejano también, tratando de disimular el artefacto de vidrio que se extendía el largo de su brazo y le daba un aspecto, sino ridículo, al menos estrafalario. Sobre todo a la hora de hacer algunas cosas muy simples, como abrazar a sus hijos o acariciar al amado.
Me dio que pensar acerca de con cuantas cosas no soltamos pudiendo hacerlo así de simple, con solo abrir la mano, con soltar el puño. ¿Habrá en la actitud del mono algo de avaricia y miedo a perder lo conseguido o será solo ignorancia?
Es curioso que después de tanto tiempo los monos sigan cayendo en esa misma vieja trampa. Al menos los monos son engañados por otros, no como nosotros que elegimos nuestras botellas, la carnada y después nos lamentamos.
No pude evitar reparar en el hecho de que quien más quien menos se comporta como un mono en relación a cantidad de cosas y ni que decir de esos que ya se han instalado en esa forma de vivir.
Más monos que los monos, con los puños cerrados adentro de botellas de formas y colores por demás variadas, nos vemos tentados por recompensas sabrosas y prometedoras.
El mono así atrapado suele ser devorado por ocasionales predadores que habitan en la jungla o en el mejor de los casos vendido como mascota en el mercado negro para satisfacer los caprichos de algún primo lejano… ¿lejano?
En fin... ayer caminé por las calles de esta ciudad y no pude dejar de notar a algún primo, lejano también, tratando de disimular el artefacto de vidrio que se extendía el largo de su brazo y le daba un aspecto, sino ridículo, al menos estrafalario. Sobre todo a la hora de hacer algunas cosas muy simples, como abrazar a sus hijos o acariciar al amado.
Me dio que pensar acerca de con cuantas cosas no soltamos pudiendo hacerlo así de simple, con solo abrir la mano, con soltar el puño. ¿Habrá en la actitud del mono algo de avaricia y miedo a perder lo conseguido o será solo ignorancia?
Es curioso que después de tanto tiempo los monos sigan cayendo en esa misma vieja trampa. Al menos los monos son engañados por otros, no como nosotros que elegimos nuestras botellas, la carnada y después nos lamentamos.
miércoles, 26 de enero de 2011
Pensamiento...
Es probable que nada nos aprisione mas e impida los cambios que necesitamos hacer, que la defensa inquebrantable de lo que creo que soy!!!
jueves, 20 de enero de 2011
Editorial ''Respirar el pasado''
Tenemos recuerdos en niveles que no imaginamos, y estos recuerdos olvidados, o al menos no reconocidos, actúan en lo cotidiano disparando las reacciones que son nuestras conductas habituales.
Para detener la reacción, para hacerse libre - porque en la reacción no hay elección y quien no elige es un esclavo- Es necesario tener la energía suficiente y esta se halla atrapada en esas memorias.
A través de formas específicas de respiración podemos liberar la energía atrapada en los hechos junto con su carga anímica. La carga anímica y la energía contenida en estos sucesos del pasado sumado a el dialogo interno refuerzan la idea del yo y del mundo impidiendo que ambos puedan ser de otra forma. Este hecho compartido por todos los que habitamos una misma época, alimenta la ilusión de que esta realidad es la única posible. En esa fantasía que validamos todos nos incluimos dentro y la imagen que tenemos de nosotros no es menos ilusoria.
Para detener la reacción, para hacerse libre - porque en la reacción no hay elección y quien no elige es un esclavo- Es necesario tener la energía suficiente y esta se halla atrapada en esas memorias.
A través de formas específicas de respiración podemos liberar la energía atrapada en los hechos junto con su carga anímica. La carga anímica y la energía contenida en estos sucesos del pasado sumado a el dialogo interno refuerzan la idea del yo y del mundo impidiendo que ambos puedan ser de otra forma. Este hecho compartido por todos los que habitamos una misma época, alimenta la ilusión de que esta realidad es la única posible. En esa fantasía que validamos todos nos incluimos dentro y la imagen que tenemos de nosotros no es menos ilusoria.
domingo, 26 de diciembre de 2010
viernes, 17 de diciembre de 2010
martes, 14 de diciembre de 2010
Editorial ''Lo extraordinario en lo ordinario''
Encontrar lo extraordinario en lo ordinario nos acerca a lo milagroso a diario. ¿Si elijo los ojos con los que miro y la mente con la que pienso, porque no elegir esa mente o esos ojos que me hacen entrar en la maravilla de la existencia?
El mundo al que asistimos con nuestro pensamiento y con nuestra energía existe claramente, pero no más que esos mundos a los que no les dedicamos ni siquiera una mirada. Cuando por alguna razón ignorada, como parte de esos descuidos convenientes, esos mundos ajenos nos tocan de alguna forma nos quedamos perplejos, y la razón viene en nuestro auxilio para seguir dándole consistencia a ‘’lo real’’, ‘’lo verdadero’’. La consistencia necesaria que justifica la vida en una dirección carente de un sentido mayor y por el cual se han entregado los mejores valores a cambio.
En busca de la seguridad necesaria para estar tranquilos aplastamos, o al menos tratamos de hacerlo, la incertidumbre. Y es precisamente en la incertidumbre que habita lo extraordinario. Lo extraordinario en lo ordinario es como un viento que sopla entre unos leños casi apagados y aviva sus llamas. Las brazas de lo milagroso a diario están esperando a que veamos donde el viento sopla.
El mundo al que asistimos con nuestro pensamiento y con nuestra energía existe claramente, pero no más que esos mundos a los que no les dedicamos ni siquiera una mirada. Cuando por alguna razón ignorada, como parte de esos descuidos convenientes, esos mundos ajenos nos tocan de alguna forma nos quedamos perplejos, y la razón viene en nuestro auxilio para seguir dándole consistencia a ‘’lo real’’, ‘’lo verdadero’’. La consistencia necesaria que justifica la vida en una dirección carente de un sentido mayor y por el cual se han entregado los mejores valores a cambio.
En busca de la seguridad necesaria para estar tranquilos aplastamos, o al menos tratamos de hacerlo, la incertidumbre. Y es precisamente en la incertidumbre que habita lo extraordinario. Lo extraordinario en lo ordinario es como un viento que sopla entre unos leños casi apagados y aviva sus llamas. Las brazas de lo milagroso a diario están esperando a que veamos donde el viento sopla.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Natural-mente
El perro al gato...
El gato al ratón...
El ratón a la araña...
La araña a la mosca...
Injusto?
El gato al ratón...
El ratón a la araña...
La araña a la mosca...
Injusto?
sábado, 27 de noviembre de 2010
Diálogos con el maestro ''Lo que creo que soy''
Algunas veces me levantaba más temprano de lo habitual y me iba a pescar al río que corría cerca del lugar donde vivíamos. Aprovechaba la caminata y el momento de la pesca para reflexionar sobre los temas que surgían día a día y que en ocasiones no me dejaban dormir. Esa mañana, elegí un sitio agradable donde sentarme cómodamente, y mientras arrojaba el señuelo no podía dejar de pensar en un sueño que había tenido durante la noche, lo recuerdo como si fuera hoy:
Estoy en un parque de diversiones, recuerdo entrar en un laberinto de espejos, al caminar unos pasos, me giro para asegurarme donde queda la salida y al darme la vuelta ésta ya no se ve, sigo avanzando por los corredores y lo único que puedo reconocer es mi reflejo en los espejos, al tiempo de andar no puedo distinguir claramente quien soy yo, todos los reflejos se me parecen, aunque difieren en algo, unos eran más altos, otros delgados y otros exageraban los rasgos. La desesperación se apoderaba de mí y cansado de caminar sin hallar la salida terminé por dormirme, fue así que escuché una voz que me decía: “Yo no soy lo que veo pero veo lo que soy“. Me levanté de inmediato y con una gran decisión empecé a romper los espejos uno por uno, hasta que finalmente me hallé parado en medio de la nada y desperté.
Mientras trataba de entender el significado de esto, miraba mi rostro reflejarse en el agua quieta, fue la imagen del guía, que apareció por encima de la mía en el reflejo y su voz, las que me trajeron de vuelta.
-No lo escuché llegar, dije.
-Puede que tu cuerpo este aquí sentado pero si tu mente está en otro sitio, ¿dónde estas?
El guía se sentó a mi lado, apoyó a un costado el bastón que usaba en sus largas caminatas, y se inclinó hacia delante para ver que observaba en el agua.
-¿Qué ves? me preguntó.
-Me veo a mí mismo, respondí.
-¿Es que tu y tu reflejo son la misma cosa?
-Ciertamente no, pero ¿Entonces qué ven las personas que me miran?, pregunté.
-¿Qué ves tu cuando miras a otro? ¿Ves lo que es o ves lo que eres?
-Veo gente con defectos y virtudes.
-Defectos y virtudes, repitió el guía, ¿crees que puedes ver algo en los otros que tú no poseas?
Uno no puede ver al otro mientras no se haya visto a sí mismo, y para verse a sí mismo uno debe haberse vaciado, esa es la paradoja.
-¿De qué debe vaciarse uno? Dígame.
-De las falsas creencias, de la pretensión y del juicio, dijo el guía.
-¿Cómo sabe uno que se ha vaciado?
-Cuando puedas verte en el espejo sin temor al reflejo, y cuando puedas aceptar que no puedes mirar en los otros nada más que lo que eres, respondió el anciano. Recuerda que todo lo que amamos y todo lo que aborrecemos está dentro de nosotros.
Un tirón repentino de la caña me sacudió interrumpiendo el diálogo, empecé a traer hacia mí lo que había enganchado, era un pez pequeño pero muy luchador, al salir a la superficie el guía lo sujetó hábilmente, y mirándolo con fijeza me habló así:
-Ahora que este pez emerge de las profundidades y remueve tu reflejo, ¿Puedes seguir viendo lo que era, no será entonces preciso que algo surja desde lo profundo de ti para que esto cambie? Todos somos todos, cada uno de nosotros porta algo del otro, para bien o para mal. Cuando uno se ha vaciado de forma y contenido se libera al ser de su reflejo, y puedes verte a ti mismo y a los otros tal cual son.
El guía devolvió el pez al río, se paró, tomó el bastón con su mano izquierda y volvió a agitar el agua hasta que mi rostro no se podía distinguir en el reflejo, y dijo:
-Los otros son como trozos de un espejo que se ha roto, cada uno refleja partes de nosotros, y recuerda que “Yo no soy lo que veo, pero veo lo que soy”.
No pude preguntar al guía como había sabido lo de mi sueño. Se marchó antes de que pudiera ordenar mis pensamientos. Pasaron años hasta que lo pude comprender, el nunca me respondió, invariablemente ante mi pregunta solo sonreía con inocencia.
Estoy en un parque de diversiones, recuerdo entrar en un laberinto de espejos, al caminar unos pasos, me giro para asegurarme donde queda la salida y al darme la vuelta ésta ya no se ve, sigo avanzando por los corredores y lo único que puedo reconocer es mi reflejo en los espejos, al tiempo de andar no puedo distinguir claramente quien soy yo, todos los reflejos se me parecen, aunque difieren en algo, unos eran más altos, otros delgados y otros exageraban los rasgos. La desesperación se apoderaba de mí y cansado de caminar sin hallar la salida terminé por dormirme, fue así que escuché una voz que me decía: “Yo no soy lo que veo pero veo lo que soy“. Me levanté de inmediato y con una gran decisión empecé a romper los espejos uno por uno, hasta que finalmente me hallé parado en medio de la nada y desperté.
Mientras trataba de entender el significado de esto, miraba mi rostro reflejarse en el agua quieta, fue la imagen del guía, que apareció por encima de la mía en el reflejo y su voz, las que me trajeron de vuelta.
-No lo escuché llegar, dije.
-Puede que tu cuerpo este aquí sentado pero si tu mente está en otro sitio, ¿dónde estas?
El guía se sentó a mi lado, apoyó a un costado el bastón que usaba en sus largas caminatas, y se inclinó hacia delante para ver que observaba en el agua.
-¿Qué ves? me preguntó.
-Me veo a mí mismo, respondí.
-¿Es que tu y tu reflejo son la misma cosa?
-Ciertamente no, pero ¿Entonces qué ven las personas que me miran?, pregunté.
-¿Qué ves tu cuando miras a otro? ¿Ves lo que es o ves lo que eres?
-Veo gente con defectos y virtudes.
-Defectos y virtudes, repitió el guía, ¿crees que puedes ver algo en los otros que tú no poseas?
Uno no puede ver al otro mientras no se haya visto a sí mismo, y para verse a sí mismo uno debe haberse vaciado, esa es la paradoja.
-¿De qué debe vaciarse uno? Dígame.
-De las falsas creencias, de la pretensión y del juicio, dijo el guía.
-¿Cómo sabe uno que se ha vaciado?
-Cuando puedas verte en el espejo sin temor al reflejo, y cuando puedas aceptar que no puedes mirar en los otros nada más que lo que eres, respondió el anciano. Recuerda que todo lo que amamos y todo lo que aborrecemos está dentro de nosotros.
Un tirón repentino de la caña me sacudió interrumpiendo el diálogo, empecé a traer hacia mí lo que había enganchado, era un pez pequeño pero muy luchador, al salir a la superficie el guía lo sujetó hábilmente, y mirándolo con fijeza me habló así:
-Ahora que este pez emerge de las profundidades y remueve tu reflejo, ¿Puedes seguir viendo lo que era, no será entonces preciso que algo surja desde lo profundo de ti para que esto cambie? Todos somos todos, cada uno de nosotros porta algo del otro, para bien o para mal. Cuando uno se ha vaciado de forma y contenido se libera al ser de su reflejo, y puedes verte a ti mismo y a los otros tal cual son.
El guía devolvió el pez al río, se paró, tomó el bastón con su mano izquierda y volvió a agitar el agua hasta que mi rostro no se podía distinguir en el reflejo, y dijo:
-Los otros son como trozos de un espejo que se ha roto, cada uno refleja partes de nosotros, y recuerda que “Yo no soy lo que veo, pero veo lo que soy”.
No pude preguntar al guía como había sabido lo de mi sueño. Se marchó antes de que pudiera ordenar mis pensamientos. Pasaron años hasta que lo pude comprender, el nunca me respondió, invariablemente ante mi pregunta solo sonreía con inocencia.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Editorial Quien ve lo visto?
Camino por la calle una tarde calurosa de verano húmeda y asfixiante entre cantidad de personas que van y vienen. Una lluvia sorpresiva nos moja y es un bálsamo para algunos y una gran incomodidad para otros, no es difícil descubrir en sus rostros que piensa cada uno, que siente cada uno…
Según el ánimo se vive la experiencia y así, el que mira modifica lo que es visto. La identificación con una mente funcional al ego, que no reconoce principios ni valores y requiere del juicio subjetivo que le permite torcer la realidad a gusto de sus hábitos y tendencias, se expresa cómodamente descansando en la impunidad que le da la ignorancia. ‘’Según mi ánimo mis ojos y según mis ojos mi corazón’’
Viendo el entorno como una prolongación de mi mismo solo veo como estoy y las cosas se me van a antojar conforme a esto.
Si a este fenómeno se le dedicara un tiempo de observación podríamos descubrir mucho acerca de nosotros, al menos podríamos empezar a tomar una distancia de tantos humores, de tantos juicio ligeros y de tanta sensación negativa que se justifica en un afuera que no nos da el gusto.
Según el ánimo se vive la experiencia y así, el que mira modifica lo que es visto. La identificación con una mente funcional al ego, que no reconoce principios ni valores y requiere del juicio subjetivo que le permite torcer la realidad a gusto de sus hábitos y tendencias, se expresa cómodamente descansando en la impunidad que le da la ignorancia. ‘’Según mi ánimo mis ojos y según mis ojos mi corazón’’
Viendo el entorno como una prolongación de mi mismo solo veo como estoy y las cosas se me van a antojar conforme a esto.
Si a este fenómeno se le dedicara un tiempo de observación podríamos descubrir mucho acerca de nosotros, al menos podríamos empezar a tomar una distancia de tantos humores, de tantos juicio ligeros y de tanta sensación negativa que se justifica en un afuera que no nos da el gusto.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Editorial ''Reconciliar el pasado''
Sea cual sea la etapa de la vida en la que uno se encuentra, uno está aquí, y este no es un hecho menor si entiendo que todo lo vivido tiene que haber sido elegido conforme a las necesidades del momento. Dependiendo de cuan cerca de lo deseado como objetivo de vida uno este tiende a calificar su vida como un éxito o no. Lo cierto es que la suma de nuestras decisiones mas allá de nuestros juicios subjetivos, nos permitieron sobrevivir tanto física como psíquicamente, y llegar hasta aquí.
''Uno está aquí y no es un accidente, es consecuencia de las cosas que fueron hechas. Pero como se está aquí es el resultado de cómo fueron hechas esas cosas''.
En este momento y a la hora en la que uno tiene que decidir hacia adonde se dirige, cansado de estar solo satisfecho o desconforme, tan importante es la dirección que se toma como la forma en la que se emprende el camino.
Somos en un presente que está teñido de pasado, un pasado que modela las reacciones y la forma de todo cuanto hacemos a diario. Ignorada las razones y el tiempo desde el que se mueven hacia hoy, somos víctimas distraídas de emociones propias perdidas en el tiempo. Reflejos aprendidos ejecutando una melodía que se repite con distintos arreglos, para un escenario y un público a veces nuevo.
De este hecho surge la necesidad de hacerse claro respecto de las propias situaciones y de reconciliarse con el pasado. De encontrar la raíz de las formas que generan tantos estados de miserias psíquicas y sus orígenes. Para esto va a ser imprescindible una guía en esa dirección que facilite los recursos para reconocer los mensajes perdidos que impiden la reconciliación y el orden interno.
''Cuando la mirada penetra en lo profundo de las cosas y al hacerlo se dirigen las tres fuerzas como si fuesen una, entonces la confianza en un sentido mayor se evidencia y la coherencia nos muestra el camino''.
''Uno está aquí y no es un accidente, es consecuencia de las cosas que fueron hechas. Pero como se está aquí es el resultado de cómo fueron hechas esas cosas''.
En este momento y a la hora en la que uno tiene que decidir hacia adonde se dirige, cansado de estar solo satisfecho o desconforme, tan importante es la dirección que se toma como la forma en la que se emprende el camino.
Somos en un presente que está teñido de pasado, un pasado que modela las reacciones y la forma de todo cuanto hacemos a diario. Ignorada las razones y el tiempo desde el que se mueven hacia hoy, somos víctimas distraídas de emociones propias perdidas en el tiempo. Reflejos aprendidos ejecutando una melodía que se repite con distintos arreglos, para un escenario y un público a veces nuevo.
De este hecho surge la necesidad de hacerse claro respecto de las propias situaciones y de reconciliarse con el pasado. De encontrar la raíz de las formas que generan tantos estados de miserias psíquicas y sus orígenes. Para esto va a ser imprescindible una guía en esa dirección que facilite los recursos para reconocer los mensajes perdidos que impiden la reconciliación y el orden interno.
''Cuando la mirada penetra en lo profundo de las cosas y al hacerlo se dirigen las tres fuerzas como si fuesen una, entonces la confianza en un sentido mayor se evidencia y la coherencia nos muestra el camino''.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Para Mario!!!
Propuso su presencia a un cuerpo ausente.
Afirmo la postura en una respiración que hecho raíces.
los movimientos de los brazos en el aire dibujaron dos trazos que lo dijeron todo.
El primer trazo dijo ''estoy aquí''
El segundo ''Soy aquí''.
Afirmo la postura en una respiración que hecho raíces.
los movimientos de los brazos en el aire dibujaron dos trazos que lo dijeron todo.
El primer trazo dijo ''estoy aquí''
El segundo ''Soy aquí''.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
lunes, 8 de noviembre de 2010
Indagación activa...
El que realmente eres, habita en el espacio que queda entre un pensamiento y otro...Cuanto lugar le estás dejando?
sábado, 6 de noviembre de 2010
Pensamiento...
Si tomas cada una de tus emociones y sigues sus pisadas, el sendero que trazan solo te llevará hasta el amor o al miedo.
sábado, 2 de octubre de 2010
Editorial breve ''Problemas o conflictos?''
El cuerpo duele y el alma sufre.
Los problemas se enfrentan por la acción y los conflictos por la comprensión.
Reconocer la diferencia entre conflicto y problema, no solo es una cuestión semántica, por eso, aprender a diferenciarlos para saber de que hay que ocuparse y de que hay que deshacerse, comprendiendo que el sufrimiento la mayor parte de las veces surge de la forma en la que vemos los hechos y no de los hechos mismos.
Los problemas se enfrentan por la acción y los conflictos por la comprensión.
Reconocer la diferencia entre conflicto y problema, no solo es una cuestión semántica, por eso, aprender a diferenciarlos para saber de que hay que ocuparse y de que hay que deshacerse, comprendiendo que el sufrimiento la mayor parte de las veces surge de la forma en la que vemos los hechos y no de los hechos mismos.
viernes, 1 de octubre de 2010
Pensamiento... Arte o artificio?
Nada de lo que hacemos debería ser un intento de lograr algo externamente, nuestra intención debería estar puesta en convertir cada acto de nuestra vida en un arte, no en un artificio
sábado, 28 de agosto de 2010
Pensamiento...
Lo que no se deja se carga
Lo que se carga pesa
lo que pesa agota
lo que agota impide
lo que impide paraliza
Lo que paraliza...
Lo que se carga pesa
lo que pesa agota
lo que agota impide
lo que impide paraliza
Lo que paraliza...
Editorial ''Suma de conflictos''
Los conflictos y las maneras en la que estos nos afectan, de no ser resueltos y liberados en el momento tienen un efecto de acumulación sobre la percepción subjetiva de los acontecimientos actuales.
Este efecto tiene la capacidad de hacernos percibir nuestras situaciones conflictivas, fuera de toda escala. Como si uno cargase una mochila con grandes piedras hace largo tiempo, minando así su resistencia, hasta que en un estado de agotamiento general la mas mínima piedrita agregada a la pesada carga termina por hacernos caer.
Creyendo que el abatimiento es consecuencia del episodio más reciente, muchas veces no llegamos a la comprensión de que es resultado de lo no esclarecido en el pasado.
Un estado de afectación proveniente del pasado pasa desapercibido a los ojos de quien lo padece y uno busca razones en el presente que justifiquen semejante condición. Así una Piedrita se convierte en roca y nos termina aplastando.
Más allá del tamaño real de las piedras que cargamos, no se puede seguir adelante sin vaciar o al menos alivianar la carga. Reconocer la necesidad de reconciliarse con el pasado para liberar al futuro y a nosotros.
Cualquier intento en esta dirección nos acerca cada vez más a una vida sin sufrimiento innecesario. En tal caso, animarse a diario, a ver cuál es la piedra que más a mano tenemos y arrojarla a un costado puede ser un ejercicio liberador. Cuantas más piedras saquemos más ágil y liviano será nuestro paso.
Este efecto tiene la capacidad de hacernos percibir nuestras situaciones conflictivas, fuera de toda escala. Como si uno cargase una mochila con grandes piedras hace largo tiempo, minando así su resistencia, hasta que en un estado de agotamiento general la mas mínima piedrita agregada a la pesada carga termina por hacernos caer.
Creyendo que el abatimiento es consecuencia del episodio más reciente, muchas veces no llegamos a la comprensión de que es resultado de lo no esclarecido en el pasado.
Un estado de afectación proveniente del pasado pasa desapercibido a los ojos de quien lo padece y uno busca razones en el presente que justifiquen semejante condición. Así una Piedrita se convierte en roca y nos termina aplastando.
Más allá del tamaño real de las piedras que cargamos, no se puede seguir adelante sin vaciar o al menos alivianar la carga. Reconocer la necesidad de reconciliarse con el pasado para liberar al futuro y a nosotros.
Cualquier intento en esta dirección nos acerca cada vez más a una vida sin sufrimiento innecesario. En tal caso, animarse a diario, a ver cuál es la piedra que más a mano tenemos y arrojarla a un costado puede ser un ejercicio liberador. Cuantas más piedras saquemos más ágil y liviano será nuestro paso.
Natural-Mente
¿No es curioso, que no sean las arrugas de la corteza las que muestran el paso del tiempo de un árbol, sino los anillos del interior del tronco? Los anillos del interior nos cuentan cuanto vivió, la corteza como lo hizo. ¿No será lo mismo para el hombre?
viernes, 20 de agosto de 2010
Editorial ''Estado de adherencia''
Estamos viviendo en un estado de adherencia, haciendo fijaciones de todas las cosas. Nos hemos convertido en identificados crónicos con la anuencia de lo social que alimenta la ilusión. Con una ingenuidad macabra o con una ignorancia descuidada y sórdida, no nos detenemos ni un segundo a indagar en el estado. Y damos por sentado que no hay otra forma de vivir que esta, en la que el pensador es confundido con lo pensado, la parte con el todo y lo que soy con lo que puedo sentir.
La mirada se tiñe con lo visto y según el juicio subjetivo apartamos la zaranda. A izquierda y a derecha lo uno y lo otro sin importar, porque da igual que se separa y donde se pone, mientras esto sea hecho desde el lugar de la identificación.
Buscar una forma de ver y de verse separado de las propias formas, comprendiendo que está lo que es visto y lo que veo. Hacer esto como un ejercicio de esclarecimiento puede liberarnos de lo falso, y lo que nos aclara en el afuera nos ilumina dentro.
La mirada se tiñe con lo visto y según el juicio subjetivo apartamos la zaranda. A izquierda y a derecha lo uno y lo otro sin importar, porque da igual que se separa y donde se pone, mientras esto sea hecho desde el lugar de la identificación.
Buscar una forma de ver y de verse separado de las propias formas, comprendiendo que está lo que es visto y lo que veo. Hacer esto como un ejercicio de esclarecimiento puede liberarnos de lo falso, y lo que nos aclara en el afuera nos ilumina dentro.
Natural-Mente
El viento tiene carácter, el agua identidad, pero ninguno reconoce forma!
Ahora tu, puedes ser como el viento o cómo el agua?
Ahora tu, puedes ser como el viento o cómo el agua?
lunes, 16 de agosto de 2010
Natural-mente
El árbol kinú hace fruto y alimenta al pájaro negro y amarillo, el pájaro negro y amarillo vuela lejos y da vida al nuevo árbol Kinú. ¿Estoy dispuesto a deshacerme de algo por una nueva vida y a aceptar la dependencia equilibradora?
lunes, 9 de agosto de 2010
Poesía encarnada...''Respiración viva''
Respiré lo pasado, propio y ajeno hasta que no hubo esto y lo otro.
Respiré la risa y el llanto de todo lo que fui y fuimos hasta que se aquieto el mundo.
Respiré en la luz de una llama y me encendí como las alas de una mariposa que vuela hacia el fuego hasta que me redimí en cenizas.
Respiré el velo de lo callado en la inmensidad de mi ser hasta que el perdón liberó mis afrentas.
Respiré un esplendor alado volando por encima de mi destino hasta que solo quedó un camino blanco.
Respiré el reflejo usurpador hasta que agachó la cabeza y dejo de pretender.
Respiré nacer y morir hasta que los extremos se unieron por la existencia y me quede así, sin que llegue al fin la vida.
Respiré la risa y el llanto de todo lo que fui y fuimos hasta que se aquieto el mundo.
Respiré en la luz de una llama y me encendí como las alas de una mariposa que vuela hacia el fuego hasta que me redimí en cenizas.
Respiré el velo de lo callado en la inmensidad de mi ser hasta que el perdón liberó mis afrentas.
Respiré un esplendor alado volando por encima de mi destino hasta que solo quedó un camino blanco.
Respiré el reflejo usurpador hasta que agachó la cabeza y dejo de pretender.
Respiré nacer y morir hasta que los extremos se unieron por la existencia y me quede así, sin que llegue al fin la vida.
Sobre el taller de respiracion integradora y sus consecuencias
El encuentro del sábado, más allá de la técnica practicada, fue un ejemplo de las relaciones basadas en la esencia y no en la personalidad. Eso pudo apreciarse en la forma en que las emociones fluyeron, cálidas y sin tapujos. Todos estuvimos desde el ser real con nosotros y con el otro y esa condición nos dejó un sentimiento de común unidad.
Casi de seguro las comprensiones surgidas de la experiencia son reforzadas por este vínculo que, de no ser ignorado o desestimado con la velocidad y liviandad de lo cotidiano, puede armonizar nuestra personalidad.
La belleza de ese afecto puro que vivimos, nacido de la esencia, puede perderse entre los rostros de la personalidad y los contenidos oscuros del inconsciente si volvemos a habitar en la especulación y el egoísmo.
El encuentro fue un testimonio de que si se trabaja sobre el inconsciente se puede recuperar una forma de relacionarnos amorosa e interesada en el mejor sentido. Sin quererlo y de una forma en la que nosotros pudiéramos aceptarlo, silenciosamente, se cambió el paradigma de querer ser amados por el de amar.
Casi de seguro las comprensiones surgidas de la experiencia son reforzadas por este vínculo que, de no ser ignorado o desestimado con la velocidad y liviandad de lo cotidiano, puede armonizar nuestra personalidad.
La belleza de ese afecto puro que vivimos, nacido de la esencia, puede perderse entre los rostros de la personalidad y los contenidos oscuros del inconsciente si volvemos a habitar en la especulación y el egoísmo.
El encuentro fue un testimonio de que si se trabaja sobre el inconsciente se puede recuperar una forma de relacionarnos amorosa e interesada en el mejor sentido. Sin quererlo y de una forma en la que nosotros pudiéramos aceptarlo, silenciosamente, se cambió el paradigma de querer ser amados por el de amar.
Editorial ''Jornada de respiración Integradora 07/08/''10
El asombro infinitamente renovado que la observación de lo verdadero aportó, fue tan solo una de las emociones que se vivieron ese día. Como en un ciclo de sucesos iterativos, igual que las respiraciones de esa jornada, llegaron desde un pasado lejano las huellas de lo vivido y aquello que entonces apenas se justificaba por sí mismo, cobró significados nuevos. Y al igual que ese cerco de bambú que rodeaba el lugar, después de tantos años podía reconocerse en su espíritu una energía que lo hacía único.
Las cañas sin lugar a dudas eran nuevas, pero algo de las originales, como un linaje, podía ser reconocido tanto tiempo después. Igual que en esa instancia, el lugar y el momento eran replicas de algo vivido tiempo atrás. Igual que las cañas que ya no están viven en su simiente, las palabras de aquel que supo compartir su esencia echaron raíces y se sigue su linaje hasta hoy.
No podemos evitar ser herencia de los hombres, pero si podemos elegir de que grey será nuestro linaje.
Compartimos el mismo aire, el mismo techo y la misma tierra. Respiramos hasta que se nos hiso claro por dónde seguir en el momento personal. Respiramos hasta que los extremos de la existencia se juntaron, se hicieron uno y nacimiento y muerte se reconciliaron. En el medio nos queda esta existencia con tanto para indagar y esclarecer, pero tal vez con una mirada diferente. Dejar de pensar en la idea de que estamos ligados a la fuente creadora y pasar a vivirlo como un hecho puede transformarnos de maneras significativas
Las cañas sin lugar a dudas eran nuevas, pero algo de las originales, como un linaje, podía ser reconocido tanto tiempo después. Igual que en esa instancia, el lugar y el momento eran replicas de algo vivido tiempo atrás. Igual que las cañas que ya no están viven en su simiente, las palabras de aquel que supo compartir su esencia echaron raíces y se sigue su linaje hasta hoy.
No podemos evitar ser herencia de los hombres, pero si podemos elegir de que grey será nuestro linaje.
Compartimos el mismo aire, el mismo techo y la misma tierra. Respiramos hasta que se nos hiso claro por dónde seguir en el momento personal. Respiramos hasta que los extremos de la existencia se juntaron, se hicieron uno y nacimiento y muerte se reconciliaron. En el medio nos queda esta existencia con tanto para indagar y esclarecer, pero tal vez con una mirada diferente. Dejar de pensar en la idea de que estamos ligados a la fuente creadora y pasar a vivirlo como un hecho puede transformarnos de maneras significativas
Taller de respiraciones catarticas 07 de agosto...
No explicamos verdades universales, las encarnamos...las respiramos.
lunes, 2 de agosto de 2010
Pensamientos...
Tal vez uno debería preguntarse como salir de los laberintos irreales de la proyección. Estar en el presente es el estado natural, cuando se deja de proyectar y pretender, y se permite a cada tiempo ocupar su lugar se sincronizan los tres tiempos, y las cosas simplemente son, aquí y ahora.
domingo, 1 de agosto de 2010
Pensamientos...
El tiempo nos enseñó limitaciones en la carne
Y apreto la trama de su red en torno a las creencias
de la mente dormida
Solo la conciencia vigilante puede abolir el tiempo.
Y apreto la trama de su red en torno a las creencias
de la mente dormida
Solo la conciencia vigilante puede abolir el tiempo.
sábado, 31 de julio de 2010
Diálogos con el maestro ''El camino de la infelicidad''
En la felicidad de la proyección psiquica, me respondió el guía, hay una pretensión del ego que espera que el mundo, la vida o las gentes se ajusten a su capricho. La pretensión de que las cosas sean como uno quiere nos acerca más al sufrimiento que a la felicidad. El que proyecta lo hace, ahora hacia el pasado, ahora hacia el futuro, y es en ésta proyección de la imaginación y la memoria que se pasa por alto lo único real, el presente. La vida es minuto a minuto, ni antes ni después.
sábado, 10 de julio de 2010
Lámpara magica?
Cuando encontró la lampara a esta solo le quedaba un deseo por entregar a aquel que la frotara.
El hombre pensó en todos los sufrimientos de su vida por un rato sin saber. Hasta que todo su rostro se iluminó...Ya se lo que deseo...deseo terminar con todo mi sufrir, con todas mis carencias, con todos mis miedos, con todos mis malos pensamientos.
Pero el genio le recordó que solo quedaba un deseo.
Si, lo se y frotando con todas sus fuerzas exclamó... Deseo no desear!!!
El hombre pensó en todos los sufrimientos de su vida por un rato sin saber. Hasta que todo su rostro se iluminó...Ya se lo que deseo...deseo terminar con todo mi sufrir, con todas mis carencias, con todos mis miedos, con todos mis malos pensamientos.
Pero el genio le recordó que solo quedaba un deseo.
Si, lo se y frotando con todas sus fuerzas exclamó... Deseo no desear!!!
miércoles, 7 de julio de 2010
Editorial ''De ganar y de perder''
Por estos días en los que el mundial de futbol ha demostrado que cierta unidad es posible, aunque mas no sea por un juego que convoca a miles, se me ocurrió que el fenómeno tiene en si mismo dimensiones que no son más que reflejos de el hecho humano en distintas expresiones.
Dese lo social a lo individual la idea del éxito, en donde ganar no es lo más importante sino lo único que cuenta, explica un poco porque estamos como estamos. En un mundo donde la idea de propiedad trasciende los objetos y hunde sus raíces en lo más profundo del pensar y del sentir, a tal punto que uno termina poseyéndolo todo, incluso lo que no se puede ver ni tocar.
Ahora que poseo algo surge el temor y la ansiedad de perderlo de alguna manera. La necesidad inmediata es de protegerlo, de limitarlo, de diferenciarlo y a continuación ese límite, esa frontera nos pone a los unos y los otros en la vereda de enfrente. O sea, nos enfrenta o mínimamente nos separa.
Límites para equipos de futbol, para naciones, para razas, para religiones, para ideologías y hasta límites para el ego. Lo newtoniano y lo cartesiano descansa cómodamente en la mente polar y lo que no es blanco es negro, o se gana o se pierde y al medio no hay nada y no puede haberlo.
¿Cómo sería una vida donde el éxito y el fracaso no son alternativas para uno, cuanta ansiedad y temor se desvanecerían? ¿Cuáles serían los motivantes de nuestras elecciones, búsquedas y decisiones? ¿Cómo se resignificaría la idea de ‘’lo conveniente’’?
De seguir así el partido del tener contra el ser parecería que no va a necesitar definición por penales…
Dese lo social a lo individual la idea del éxito, en donde ganar no es lo más importante sino lo único que cuenta, explica un poco porque estamos como estamos. En un mundo donde la idea de propiedad trasciende los objetos y hunde sus raíces en lo más profundo del pensar y del sentir, a tal punto que uno termina poseyéndolo todo, incluso lo que no se puede ver ni tocar.
Ahora que poseo algo surge el temor y la ansiedad de perderlo de alguna manera. La necesidad inmediata es de protegerlo, de limitarlo, de diferenciarlo y a continuación ese límite, esa frontera nos pone a los unos y los otros en la vereda de enfrente. O sea, nos enfrenta o mínimamente nos separa.
Límites para equipos de futbol, para naciones, para razas, para religiones, para ideologías y hasta límites para el ego. Lo newtoniano y lo cartesiano descansa cómodamente en la mente polar y lo que no es blanco es negro, o se gana o se pierde y al medio no hay nada y no puede haberlo.
¿Cómo sería una vida donde el éxito y el fracaso no son alternativas para uno, cuanta ansiedad y temor se desvanecerían? ¿Cuáles serían los motivantes de nuestras elecciones, búsquedas y decisiones? ¿Cómo se resignificaría la idea de ‘’lo conveniente’’?
De seguir así el partido del tener contra el ser parecería que no va a necesitar definición por penales…
lunes, 14 de junio de 2010
Poesía encarnada... Así
Detesté la esperanza que albergaba la duda y me aferré a ella como mi última suerte.
Sentí como la nada puede ser un espacio tan pequeño que lo que falta ocupa todo y enrarecen el aire las ausencias.
En el fondo de la soledad, lejos de mis amores,
Descubrí que la soledad es lo único que queda cuando no nos queda nada.
Sentí como la nada puede ser un espacio tan pequeño que lo que falta ocupa todo y enrarecen el aire las ausencias.
En el fondo de la soledad, lejos de mis amores,
Descubrí que la soledad es lo único que queda cuando no nos queda nada.
martes, 8 de junio de 2010
Editorial ''Renovarse es vivir''
Es necesario si queremos conservarnos con vida hasta la hora de la muerte, que tengamos la capacidad de renovarnos en las ideas y en la forma en que nos encaramos con lo cotidiano con el fin de que este diario no se convierta en rutina.
No dejarse endurecer por lo habitual que nos gasta los días y las cosas y hace que lo que es nuevo cada vez caiga en los viejos lugares de costumbre.
La vida verdadera solo transcurre en la conciencia y la conciencia solo transcurre en el presente. Ese presente que fluye eterno y eternamente fiel a la única constante, que todo muta y se transforma.
En ese presente transcurre lo nuevo y lo que se renueva, de ahí surge la frescura de los hechos que hace posible la renovación del asombro y que es fuente de alegría genuina. Una frescura que torna en nuevo lo de siempre y en presente continuo los sucesos.
Se me ocurre que en vez de ponernos un cartel recordatorio al estilo de los viejos almacenes de barrio que decían ‘’Hoy no se fía mañana si’’ podríamos escribirnos uno que diga ‘’El día de hoy ha sido totalmente nuevo’’ pero de no mediar la conciencia necesaria pronto estaremos dejando de leer el cartel y volviendo al habito de perder el presente.
No dejarse endurecer por lo habitual que nos gasta los días y las cosas y hace que lo que es nuevo cada vez caiga en los viejos lugares de costumbre.
La vida verdadera solo transcurre en la conciencia y la conciencia solo transcurre en el presente. Ese presente que fluye eterno y eternamente fiel a la única constante, que todo muta y se transforma.
En ese presente transcurre lo nuevo y lo que se renueva, de ahí surge la frescura de los hechos que hace posible la renovación del asombro y que es fuente de alegría genuina. Una frescura que torna en nuevo lo de siempre y en presente continuo los sucesos.
Se me ocurre que en vez de ponernos un cartel recordatorio al estilo de los viejos almacenes de barrio que decían ‘’Hoy no se fía mañana si’’ podríamos escribirnos uno que diga ‘’El día de hoy ha sido totalmente nuevo’’ pero de no mediar la conciencia necesaria pronto estaremos dejando de leer el cartel y volviendo al habito de perder el presente.
Poesia encarnada ''Jardin sin tiempo''
El ocre fulgor de las hojas caídas entibió mis pasos
Y celebré el otoño con la esperanza de que el viento también se llevara esa hoja que resiste en la rama
Mis años se cayeron del árbol otra vez y la brisa los llevó a lugares nuevos donde la habitualidad que todo lo endurece no los alcanzó
El suave y dulce crujido de esas hojas me acompañó en el camino y no pude más que sentirme consolado
Me abrigó del frio invierno y de la fría soledad nada más aquel recuerdo
Cuando vuelva a ser hoja en este suelo descansaré en la recurrencia de las cosas y esperaré a que llegues otra vez.
Y celebré el otoño con la esperanza de que el viento también se llevara esa hoja que resiste en la rama
Mis años se cayeron del árbol otra vez y la brisa los llevó a lugares nuevos donde la habitualidad que todo lo endurece no los alcanzó
El suave y dulce crujido de esas hojas me acompañó en el camino y no pude más que sentirme consolado
Me abrigó del frio invierno y de la fría soledad nada más aquel recuerdo
Cuando vuelva a ser hoja en este suelo descansaré en la recurrencia de las cosas y esperaré a que llegues otra vez.
miércoles, 26 de mayo de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
Editorial ''No basta con entender''
Lo que está destinado a la evolución sino cumple con su destino, se estanca y degenera. Para que este proceso evolutivo humano pueda concretarse se requiere, además de las sustancias esenciales que garantizan la vida, orden y armonía.
El orden y la armonía al que hago mención guardan relación con los centros y sus funciones. Estos centros son como cerebros independientes con funciones asignadas a las modalidades de experiencias, interconectados para hacer posible el entendimiento y la comprensión.
Pensar, hacer y sentir como una trinidad viva enraizada en el cuerpo es lo que nos permite salirnos del estancamiento y la involución.
Cuando nos hallamos estancados en una situación por falta de comprensión será necesario mucho más que pensar para poder cambiarlo. Será necesario exponerse a nuevas formas de aprender y Trabajar duro a favor de la propia corriente de vida.
Ir hacia los actos de unidad para propiciar la comunión de los centros, desbaratar las contradicciones y convertir así, esto, en el arte de desprenderse de la apreciación subjetiva. Aclararnos respecto de cómo la comprensión es una cualidad sin la cual lo humano como proceso decae es de vital importancia.
El orden y la armonía al que hago mención guardan relación con los centros y sus funciones. Estos centros son como cerebros independientes con funciones asignadas a las modalidades de experiencias, interconectados para hacer posible el entendimiento y la comprensión.
Pensar, hacer y sentir como una trinidad viva enraizada en el cuerpo es lo que nos permite salirnos del estancamiento y la involución.
Cuando nos hallamos estancados en una situación por falta de comprensión será necesario mucho más que pensar para poder cambiarlo. Será necesario exponerse a nuevas formas de aprender y Trabajar duro a favor de la propia corriente de vida.
Ir hacia los actos de unidad para propiciar la comunión de los centros, desbaratar las contradicciones y convertir así, esto, en el arte de desprenderse de la apreciación subjetiva. Aclararnos respecto de cómo la comprensión es una cualidad sin la cual lo humano como proceso decae es de vital importancia.
lunes, 17 de mayo de 2010
Editorial ''Y el mundo espiritual?''
De no mediar algo más que la simple identificación del ego con una mente que pretende algo, el mundo espiritual y consciente es inaccesible. Auto definirse como un ser espiritual en esa identificación se está confundiendo a diario con la actitud del que realmente a adoptado un compromiso de trabajo interno. Con una pasión que está lejos del regodeo del ego que toma prestada las ideas y las convierte en carta de presentación sin que estas hayan hecho carne en sus cuerpos.
La sola repetición de las palabras más lindas dichas tanto hacia afuera como hacia adentro no nos ponen en contacto con sus contenidos. No basta con rezar o hacer posturas y gestos de disciplinas cada vez más desconocidas y raras. Como si esto fuese proporcional al logro a obtener.
El mundo espiritual no habita en las imaginaciones, y para empezar a aclararse a este respecto sería bueno figurárselo como una esfera o plano objetivo libre de la mente humana, independiente y con sus propias leyes.
Estas leyes espirituales toman contacto con lo humano de vez en cuando si algunas condiciones son cumplidas. Humildad, desarrollo de la conciencia, trabajo interno, paciencia e inocencia. A esto hay que agregarle que este mundo no es funcional al milagro remunerativo ni a la demostración de su existencia por medio de pruebas sugestivas a la altura de nuestros caprichos.
A diario, en todo nuestro devenir mundano nos toca ese mundo y solo es visto por aquellos que no confunden su yo con la mente. Esta podría ser una respuesta a por que se nos hace tan raro encontrar el mundo espiritual.
La sola repetición de las palabras más lindas dichas tanto hacia afuera como hacia adentro no nos ponen en contacto con sus contenidos. No basta con rezar o hacer posturas y gestos de disciplinas cada vez más desconocidas y raras. Como si esto fuese proporcional al logro a obtener.
El mundo espiritual no habita en las imaginaciones, y para empezar a aclararse a este respecto sería bueno figurárselo como una esfera o plano objetivo libre de la mente humana, independiente y con sus propias leyes.
Estas leyes espirituales toman contacto con lo humano de vez en cuando si algunas condiciones son cumplidas. Humildad, desarrollo de la conciencia, trabajo interno, paciencia e inocencia. A esto hay que agregarle que este mundo no es funcional al milagro remunerativo ni a la demostración de su existencia por medio de pruebas sugestivas a la altura de nuestros caprichos.
A diario, en todo nuestro devenir mundano nos toca ese mundo y solo es visto por aquellos que no confunden su yo con la mente. Esta podría ser una respuesta a por que se nos hace tan raro encontrar el mundo espiritual.
jueves, 29 de abril de 2010
Natural-mente
El fruto agradece al pajaro, el pajaro al arbol, el arbol a la tierra, la tierra al agua, el agua al sol...
Pensamientos...''Agradecimiento''
Agradezco a:
La vida que no tuve porque elegí la que tengo
Lo que no odio porque me libera de la maldad propia y ajena
Lo que no encontré porque me hizo seguir buscando
Lo que perdí porque me hace estar en el presente con consciencia
No haberme quedado porque entendí que al irme no estaba más cerca de mí que antes
Haber vuelto porque al hacerlo deje de estar ausente
Haberme dormido porque si hoy lo reconozco estoy despierto
Permanecer despierto porque mucho de mi vida pasó mientras dormía
La memoria intemporal que trasciende la muerte porque me dio una segunda oportunidad
El recuerdo que guía mis pasos porque sin saber donde pisar piso donde debo
El corazón que anima mi intención porque puedo errar sin temor y sin temer
Haberme arrepentido porque me permitió sobrellevar el sufrimiento amorosamente
La vida que no tuve porque elegí la que tengo
Lo que no odio porque me libera de la maldad propia y ajena
Lo que no encontré porque me hizo seguir buscando
Lo que perdí porque me hace estar en el presente con consciencia
No haberme quedado porque entendí que al irme no estaba más cerca de mí que antes
Haber vuelto porque al hacerlo deje de estar ausente
Haberme dormido porque si hoy lo reconozco estoy despierto
Permanecer despierto porque mucho de mi vida pasó mientras dormía
La memoria intemporal que trasciende la muerte porque me dio una segunda oportunidad
El recuerdo que guía mis pasos porque sin saber donde pisar piso donde debo
El corazón que anima mi intención porque puedo errar sin temor y sin temer
Haberme arrepentido porque me permitió sobrellevar el sufrimiento amorosamente
Editorial ''Estado de gracia o estado de gracias?''
No es lo mismo estar agradecido que ser agradecido. Cuando lo primero nos pone de momento y en relación a algún episodio que nos toca en situación de estar agradecido, lo segundo es un estado, que para ser tal debería ser permanente. Comprendiendo el estado de agradecimiento como una condición escencial del ser, es fácil suponer como el alejamiento de este estado nos permite el lujo de la queja y el lamento, o el de la visión negaria de la existencia, solo a partir de nuestras miserias síquicas. Y digo lujo porque es muy alto el precio que se paga por haber vendido al peor precio y al peor postor el más preciado bien.
Ante la ausencia de agradecimiento se padece la ingratitud, por omisión de acción o falta de presencia -con el resentimiento y la frustración que esto nos trae- y es así que una vez más se hace clara la necesidad de tener una disciplina filosófica como método para pensar las ideas en un contexto, como si esta fuese un cielo donde colgar las estrellas. Es difícil imaginar estrellas sin un cielo, pero nos es muy fácil vivir con ideas inconexas que no tardan en llevarnos a cualquier lugar de la existencia y lo que es peor lamentándonos y descreyendo de todo cuando las cosas se ponen incomodas.
El estado de ser agradecido es un verdadero estado de gracia, nos libera de la pretensión y nos torna humildes en la aceptación. Es un contexto de valores escenciales contra el que sopesar las razones de nuestro sufrimiento a diario.
Ser agradecido por que se es, porque se está, por que se va y se sigue yendo, porque en la posibilidad de ser lo que somos y estar donde estamos vivimos el milagro de la existencia y su infinita belleza. Mutable, incierta, caótica, pero infinita y bella.
Ante la ausencia de agradecimiento se padece la ingratitud, por omisión de acción o falta de presencia -con el resentimiento y la frustración que esto nos trae- y es así que una vez más se hace clara la necesidad de tener una disciplina filosófica como método para pensar las ideas en un contexto, como si esta fuese un cielo donde colgar las estrellas. Es difícil imaginar estrellas sin un cielo, pero nos es muy fácil vivir con ideas inconexas que no tardan en llevarnos a cualquier lugar de la existencia y lo que es peor lamentándonos y descreyendo de todo cuando las cosas se ponen incomodas.
El estado de ser agradecido es un verdadero estado de gracia, nos libera de la pretensión y nos torna humildes en la aceptación. Es un contexto de valores escenciales contra el que sopesar las razones de nuestro sufrimiento a diario.
Ser agradecido por que se es, porque se está, por que se va y se sigue yendo, porque en la posibilidad de ser lo que somos y estar donde estamos vivimos el milagro de la existencia y su infinita belleza. Mutable, incierta, caótica, pero infinita y bella.
domingo, 25 de abril de 2010
Poesía Encarnada ''Ilusion mundana''
Atrapada en sus creencias
Pintaba paisajes en las cuatro paredes
Cada pared una estación
Libre como el viento iba
Por los paisajes pintados de la imginación
Pintaba paisajes en las cuatro paredes
Cada pared una estación
Libre como el viento iba
Por los paisajes pintados de la imginación
Editorial "La rueda de la mecanicidad y la ilusion mundana''
La rueda de la mecanicidad gira y su energía alimenta el mundo de ilusiones. Le da cuerpo y apariencia a esta ilusión dentro y fuera de lo que somos.
La forma que adopta el mundo de ilusión es personal pero se oculta como un árbol en un bosque detrás de la complicidad compartida entre tantos. Igual que un trompe l’oeil engaña el ojo del más observador y en un descuido uno puede encontrarse caminando por un paisaje de papel pintado, sin tener una vida más real que este artilugio.
Siendo tan solo un espejismo, la mayor parte de nuestra existencia está transcurriendo en la ilusión mundana. Y para reconocerla sería más fácil evocar las cosas que vinieron de fuera de la rueda, no solo porque estas dejan una marca de indeleble presencia en uno, sino porque además suelen ser muy pocas.
Todo lo bueno y verdadero en la vida de una persona, ya sean afectos, experiencias o ideas viene de fuera de esta rueda mecánica que anima nuestras ‘’necesidades’’. Luego todas las cosas son absorbidas por la rueda y una vez dentro toman forma. De esta manera lo vivido deja de darnos sosiego y uno puede reconocer que algo le falta a la experiencia. Sin ser conscientes de que es una ilusión, el recuerdo de haber vivido en la intensidad de la vida verdadera lo hace añorar ese espacio, esa relación o tal vez esa manera de vivir en la que se sentía en plenitud.
Cuando reconocemos esos momentos en los que estuvimos fuera de la rueda podemos reconocer también como cada vez, a medida que el tiempo pasa es más difícil llegar hasta ese lugar.
La corriente de la mecanicidad arrastra todo y a todos y es solo la observación en la consciencia la que nos permite movernos en ella. Y si bien nadie está fuera de su influjo, no es lo mismo ser arrastrado que ser absorbido.
La forma que adopta el mundo de ilusión es personal pero se oculta como un árbol en un bosque detrás de la complicidad compartida entre tantos. Igual que un trompe l’oeil engaña el ojo del más observador y en un descuido uno puede encontrarse caminando por un paisaje de papel pintado, sin tener una vida más real que este artilugio.
Siendo tan solo un espejismo, la mayor parte de nuestra existencia está transcurriendo en la ilusión mundana. Y para reconocerla sería más fácil evocar las cosas que vinieron de fuera de la rueda, no solo porque estas dejan una marca de indeleble presencia en uno, sino porque además suelen ser muy pocas.
Todo lo bueno y verdadero en la vida de una persona, ya sean afectos, experiencias o ideas viene de fuera de esta rueda mecánica que anima nuestras ‘’necesidades’’. Luego todas las cosas son absorbidas por la rueda y una vez dentro toman forma. De esta manera lo vivido deja de darnos sosiego y uno puede reconocer que algo le falta a la experiencia. Sin ser conscientes de que es una ilusión, el recuerdo de haber vivido en la intensidad de la vida verdadera lo hace añorar ese espacio, esa relación o tal vez esa manera de vivir en la que se sentía en plenitud.
Cuando reconocemos esos momentos en los que estuvimos fuera de la rueda podemos reconocer también como cada vez, a medida que el tiempo pasa es más difícil llegar hasta ese lugar.
La corriente de la mecanicidad arrastra todo y a todos y es solo la observación en la consciencia la que nos permite movernos en ella. Y si bien nadie está fuera de su influjo, no es lo mismo ser arrastrado que ser absorbido.
lunes, 15 de marzo de 2010
Poesia encarnada ''Memoria de diamante''
Un carbon apretado, la presion de la tierra
La preñez de la luz, su simiente cristal
No es mas anonimo su brillo
Que el de la propia ignorancia
No importa en que olvido se te perdió el tiempo
Recuerda... esta memoria es carne del espiritu
Memoria de diamante.
La preñez de la luz, su simiente cristal
No es mas anonimo su brillo
Que el de la propia ignorancia
No importa en que olvido se te perdió el tiempo
Recuerda... esta memoria es carne del espiritu
Memoria de diamante.
sábado, 13 de marzo de 2010
Editorial ''Diamantes en el barro''
Un diamante ha caído en el barro, y para el que mira a la ligera este puede confundirse con otras cosas sin valor en la misma condición. En relación a los otros o a nosotros mismos puede también darse este fenómeno de juicio fácil y descomprometido, pero no por esto de consecuencias menos graves para quien lo usa. Esta falta de compromiso con lo cotidiano que tiende a depreciarse por eso, por ser cotidiano, afecta desde lo más simple nuestra propia imagen.
Aunque parezca increíble confundimos el reflejo con nosotros, reconocer la diferencia no es menor ya que el hallazgo del diamante es una recompensa que en cualquier momento de la vida en que uno se encuentre suele ponernos en una posición aventajada.
Como sea que estemos de embarrados siempre somos diamantes. Tan solo la firme certeza de este hecho, que no hace más que reflejar la incuestionable naturaleza humana, esa por la que todo se justifica y por la cual la humanidad como género se va a sostener a pesar de los pronósticos de los agoreros más pesimistas, tiene la capacidad de mejorar la relación con uno y con los otros.
Es la sola contemplación del diamante humano una fuente renovada de esperanza hacia la continuidad de nuestro género.
El brillo particular de cada piedra, su individualidad oculta tras el barro es la luz que cada uno tiene para ofrecer al mundo como reflejo y expresión del creador. Siendo así ¿qué estoy pensando de mi o del otro?
A la hora de abrir el juicio y dictar sentencia sería bueno recordar que ‘’puedo estar embarrado pero no soy de barro’’.
Aunque parezca increíble confundimos el reflejo con nosotros, reconocer la diferencia no es menor ya que el hallazgo del diamante es una recompensa que en cualquier momento de la vida en que uno se encuentre suele ponernos en una posición aventajada.
Como sea que estemos de embarrados siempre somos diamantes. Tan solo la firme certeza de este hecho, que no hace más que reflejar la incuestionable naturaleza humana, esa por la que todo se justifica y por la cual la humanidad como género se va a sostener a pesar de los pronósticos de los agoreros más pesimistas, tiene la capacidad de mejorar la relación con uno y con los otros.
Es la sola contemplación del diamante humano una fuente renovada de esperanza hacia la continuidad de nuestro género.
El brillo particular de cada piedra, su individualidad oculta tras el barro es la luz que cada uno tiene para ofrecer al mundo como reflejo y expresión del creador. Siendo así ¿qué estoy pensando de mi o del otro?
A la hora de abrir el juicio y dictar sentencia sería bueno recordar que ‘’puedo estar embarrado pero no soy de barro’’.
lunes, 1 de marzo de 2010
Poesía Encarnada ''Mi nombre es legión''
Un silencio amenazó la continuidad de su existencia
Quiso aferrarse a él, hacerlo suyo
Le susurró sibilante sus mil nombres
Quiso que pensara como si fuera él una vez más
La acción que nace de la inacción lo puso en evidencia
Y la no forma reveló la forma
Quiso aferrarse a él, hacerlo suyo
Le susurró sibilante sus mil nombres
Quiso que pensara como si fuera él una vez más
La acción que nace de la inacción lo puso en evidencia
Y la no forma reveló la forma
Desenmascarando al falso pensador.
Una vez más las paradojas parecen ser la única constante en el camino hacia la consciencia. Sutiles o brutales, sin su conciliación, la dualidad nos mantiene atrapados en un mundo aparente.
Por si o por no, por esto o lo otro, los opuestos cumplen con las necesidades de un ego que necesita de un flujo constante, de un movimiento permanente de la mente. Sea cual sea la decisión que uno tome, siempre se reafirma al ego y su presencia.
El no hacer de la mente es un silencio y en él, todo flujo de pensamientos se detiene. En ese silencio activo habita el germen de la acción sin ego.
Este silencio sin identificación, sin apropiación de las sensaciones está a salvo de la auto afirmación por qué no se lo reconoce en la experiencia.
Un estado de acción sin empeño, sin intención que nos acerca a nuestra naturaleza de ser mas amorosa.
Por si o por no, por esto o lo otro, los opuestos cumplen con las necesidades de un ego que necesita de un flujo constante, de un movimiento permanente de la mente. Sea cual sea la decisión que uno tome, siempre se reafirma al ego y su presencia.
El no hacer de la mente es un silencio y en él, todo flujo de pensamientos se detiene. En ese silencio activo habita el germen de la acción sin ego.
Este silencio sin identificación, sin apropiación de las sensaciones está a salvo de la auto afirmación por qué no se lo reconoce en la experiencia.
Un estado de acción sin empeño, sin intención que nos acerca a nuestra naturaleza de ser mas amorosa.
martes, 2 de febrero de 2010
Editorial ''El presente por sí mismo no le da sentido a la existencia ''
Mucho se ha hablado del poder del presente, como si el presente en si mismo tuviera la entidad para darnos algún sentido. Tal vez sería de alguna utilidad empezar a pensar que dicho poder no está en ese tiempo que transcurre inexorable y sin contemplaciones de nuestros estados o presencias, sino en la conciencia que cada uno tiene en lo que hace, que es lo que le da poder al instante para que tenga algún valor el momento, y la suma de estos un significado mayor entendido como la vida misma.
Esta idea que rápidamente puede convertirse en obvia, esconde para muchos de nosotros una complicidad casi ignorada. Y es que en este atribuirle poder al presente y no a nuestra conciencia no nos hacemos responsables de la necesidad de estar allí, justo donde y cuando nos sucede la existencia.
Si comprendemos claramente que hablamos como pensamos podemos llegar pronto al punto, o al menos podemos asomarnos a través de esta ventana en el pensar, y observar que hay mucho más de lo que se ve a simple vista en este descuido.
El presente por sí mismo no le da sentido a la existencia. Puede existir y de hecho existe, un presente sin sentido, ese presente es un tiempo perdido.
Esta idea que rápidamente puede convertirse en obvia, esconde para muchos de nosotros una complicidad casi ignorada. Y es que en este atribuirle poder al presente y no a nuestra conciencia no nos hacemos responsables de la necesidad de estar allí, justo donde y cuando nos sucede la existencia.
Si comprendemos claramente que hablamos como pensamos podemos llegar pronto al punto, o al menos podemos asomarnos a través de esta ventana en el pensar, y observar que hay mucho más de lo que se ve a simple vista en este descuido.
El presente por sí mismo no le da sentido a la existencia. Puede existir y de hecho existe, un presente sin sentido, ese presente es un tiempo perdido.
viernes, 1 de enero de 2010
Pensamientos...
Sin solución de continuidad principio y fin son solo un capricho en la mente fragmentada de un hombre que hace intentos desesperados por que la infinitud del universo no lo humille y le recuerde su pretensión.
Editorial "Festejos"
En otro intento por que la multidimensionalidad del tiempo no deje al descubierto la estrechez de nuestra mente con su miopía perceptual, llegamos a estas fechas en las que todos, quien más quien menos nos vemos impelidos a hacer balances y proyecciones.
Y en esa realidad lineal que las estaciones nos traen y nos recuerdan que todo sigue y vuelve a empezar, festejamos haber llegado hasta acá y nos proyectamos hacia adelante en la esperanza de algo mejor.
Tal vez, con la idea de circularidad que la repetición de los ciclos naturales nos da también podríamos tratar de ver que el círculo tiene una profundidad, y que uno da vueltas en el pero no se encuentra siempre en el mismo lugar.
En esa ilusión de repetición muchas cosas pueden ser iguales, pero de seguro nosotros no lo somos. Lo que dejamos atrás, todos esos festejos anteriores, suman o restan y achatan un circulo o lo profundizan dándole niveles y matices a la existencia que es lo que nos renueva en las ganas de una vida nueva cada vez, o nos deja atrapados en un balsa flotando a metros de la costa sin poder llegar a ella ni poder alejarnos mar adentro en busca de un destino mejor.
Si uno llega al fin de año como un naufrago llega a la costa es probable que la tierra tocada no sea el lugar a donde uno iba y por el cual pago el pasaje, pero en esas circunstancias sería señal de inteligencia y buena humanidad sentirse bendecido!!!
Sin importar que se festeje llegamos hasta aquí y este no es un hecho menor.
Demos gracias!!!
Y en esa realidad lineal que las estaciones nos traen y nos recuerdan que todo sigue y vuelve a empezar, festejamos haber llegado hasta acá y nos proyectamos hacia adelante en la esperanza de algo mejor.
Tal vez, con la idea de circularidad que la repetición de los ciclos naturales nos da también podríamos tratar de ver que el círculo tiene una profundidad, y que uno da vueltas en el pero no se encuentra siempre en el mismo lugar.
En esa ilusión de repetición muchas cosas pueden ser iguales, pero de seguro nosotros no lo somos. Lo que dejamos atrás, todos esos festejos anteriores, suman o restan y achatan un circulo o lo profundizan dándole niveles y matices a la existencia que es lo que nos renueva en las ganas de una vida nueva cada vez, o nos deja atrapados en un balsa flotando a metros de la costa sin poder llegar a ella ni poder alejarnos mar adentro en busca de un destino mejor.
Si uno llega al fin de año como un naufrago llega a la costa es probable que la tierra tocada no sea el lugar a donde uno iba y por el cual pago el pasaje, pero en esas circunstancias sería señal de inteligencia y buena humanidad sentirse bendecido!!!
Sin importar que se festeje llegamos hasta aquí y este no es un hecho menor.
Demos gracias!!!
Desenmascarando al falso pensador.
Cada yo reclama desde la actitud que es su razón de ser, las sensaciones que son su alimento.
martes, 22 de diciembre de 2009
Desenmascarando al falso pensador.
La sobrevivencia de un Yo depende de la actitud que lo justfica y es su razon de existir.
Desenmascarando al falso pensador.
Existe en nosotros una multiplicidad de Yoes escondidos como árboles en medio de un bosque. En medio de lo que somos escencialmente todos ellos gritan ser Yo. cada uno de estos tienen nuestro nombre y nuestro cuerpo fisico que refuerzan la ilusión. Y el poder que tienen sobre nosotros no es mas que el de nuestra ignorancia. Revelarlos, traerlos a la luz los debilita profundamente. Esto es de vital importancia para poder reconocer nuestra verdadera naturaleza.
Desenmascarar al falso pensador pretende aportar una serie de claves para ayudar a descubrirnos.
Desenmascarar al falso pensador pretende aportar una serie de claves para ayudar a descubrirnos.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Diálogos con el maestro...
El joven había ido en busca de respuestas a los cuatro rincones del planeta, había hablado con sabios y eruditos pero no lo lograba calmar su angustia.
Cuando regresó, el anciano guía que le sugiriera entonces emprender el viaje para hallar respuestas a los interrogantes que lo atormentaban le habló así…
Entra en la amorosa confianza que reivindica una fe que es certeza sin dogma.
Habita en la confianza en lugar de la esperanza que alberga la duda y es contradicción a la fe.
Pregúntate ¿qué poder tiene la fe que habita en la duda, cuando el poder de la fe es la fe misma y esta, certeza y convicción?
Reconoce que el más allá no se revela a expensas del presente, y no confundas estar en paz con estar satisfecho.
Piensa si ¿mueres a diario a lo que crees ser? Debería ser una pregunta a responder día por día.
Comprende que estas muertes a diario son más urgentes que la vida eterna.
Renuncia a las preguntas para pacificarte, y a no hallar respuestas que te den el gusto.
Acepta que está lo desconocido y lo que no se puede conocer
Reconoce que el problema no viene de lo que veo sino de lo que no veo.
Acepta que eres miope para ver más allá de tus pequeños ojos humanos, así podrás descansar en un sentido mayor y confiar que en un universo regido por leyes no hay lugar para la casualidad.
Cuando regresó, el anciano guía que le sugiriera entonces emprender el viaje para hallar respuestas a los interrogantes que lo atormentaban le habló así…
Entra en la amorosa confianza que reivindica una fe que es certeza sin dogma.
Habita en la confianza en lugar de la esperanza que alberga la duda y es contradicción a la fe.
Pregúntate ¿qué poder tiene la fe que habita en la duda, cuando el poder de la fe es la fe misma y esta, certeza y convicción?
Reconoce que el más allá no se revela a expensas del presente, y no confundas estar en paz con estar satisfecho.
Piensa si ¿mueres a diario a lo que crees ser? Debería ser una pregunta a responder día por día.
Comprende que estas muertes a diario son más urgentes que la vida eterna.
Renuncia a las preguntas para pacificarte, y a no hallar respuestas que te den el gusto.
Acepta que está lo desconocido y lo que no se puede conocer
Reconoce que el problema no viene de lo que veo sino de lo que no veo.
Acepta que eres miope para ver más allá de tus pequeños ojos humanos, así podrás descansar en un sentido mayor y confiar que en un universo regido por leyes no hay lugar para la casualidad.
Editorial ''Acerca del encuentro del 12/12''
En el encuentro del sábado se pudo vivir en el centro mismo de la experiencia. Sentir por momentos los ritmos circadianos respondiendo con la más fina de las sintonías a cada instante del día. El trabajo nos dejó al descubierto lo caprichoso de nuestro modelo de vida urbano, un modelo que facilita la desconexión con uno mismo, un modelo que garantiza el sufrimiento y la insatisfacción.
En la aridez de un camino impropio, sin corazón, la generosidad de la naturaleza fue para muchos reencuentro y solaz, y nos impregnó de un tiempo que respeta lo humano y que nos llevaríamos de vuelta a casa, un tiempo que debiera ser ancla a esos estados de ser en conexión cuando la vorágine del la cotidianeidad nos quiera arrastrar.
En las memorias nos queda, más allá de nuestra consciencia una experiencia celular, una actualización de lo ancestral. Una pesa en el plato de la balanza para seguir sumando a lo ya hecho durante este tiempo que compartimos el trabajo.
Ante la naturaleza de lo realizado se pudo sentir la carencia de energías en algunos casos y en otros la renovación de las mismas. Pero más allá de lo reconocido y racionalizado, la movilización de materiales fijativos del cuerpo creó espacios y corrientes que serán transformadoras en el tiempo siempre que sigamos el proceso activamente.
Poco a poco dejamos de ser visitantes y nos convertimos en habitantes del lugar junto a los arboles y a los vientos. En la puesta del sol los hombres semillas, los arboles humanos, fueron un bosque bello y amoroso.
En la aridez de un camino impropio, sin corazón, la generosidad de la naturaleza fue para muchos reencuentro y solaz, y nos impregnó de un tiempo que respeta lo humano y que nos llevaríamos de vuelta a casa, un tiempo que debiera ser ancla a esos estados de ser en conexión cuando la vorágine del la cotidianeidad nos quiera arrastrar.
En las memorias nos queda, más allá de nuestra consciencia una experiencia celular, una actualización de lo ancestral. Una pesa en el plato de la balanza para seguir sumando a lo ya hecho durante este tiempo que compartimos el trabajo.
Ante la naturaleza de lo realizado se pudo sentir la carencia de energías en algunos casos y en otros la renovación de las mismas. Pero más allá de lo reconocido y racionalizado, la movilización de materiales fijativos del cuerpo creó espacios y corrientes que serán transformadoras en el tiempo siempre que sigamos el proceso activamente.
Poco a poco dejamos de ser visitantes y nos convertimos en habitantes del lugar junto a los arboles y a los vientos. En la puesta del sol los hombres semillas, los arboles humanos, fueron un bosque bello y amoroso.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Editorial ''Jornada del 12/12/09''
La primer jornada de Encuentros con el guía se hizo realidad, la propuesta al aire libre a orillas de un pequeño lago y rodeado de arboles que acompañaron el trabajo de ese día fue el entorno mas ideal que hubieramos podido elegir.
Los ejercicios practicados se sucedierón al ritmo del día. La magia se hizo presente en mas de un sentido y cada uno tuvo oportunidad de vivenciarla.
Entre los intervalos para comer algo y descanzar se dieron caminatas, conversaciones relajadas y afectuosas que nos unieron un poco más.
Gracias a todos por ser parte!!!
Los ejercicios practicados se sucedierón al ritmo del día. La magia se hizo presente en mas de un sentido y cada uno tuvo oportunidad de vivenciarla.
Entre los intervalos para comer algo y descanzar se dieron caminatas, conversaciones relajadas y afectuosas que nos unieron un poco más.
Gracias a todos por ser parte!!!
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Editorial ''Quien festeja''
A estas alturas es bien conocida por muchos la idea del valor del presente, del poder del ahora. Pero también podríamos llegar un poco más allá con la idea y comprender que también puede haber y de hecho lo hay un presente sin sentido. En eso se convierte el presente cuando en el festejar nos desconectamos de nosotros. Como si uno pudiese exorcizar sus angustias y temores, se entrega a un ‘’descontrol’’ y festejar es obnubilación de la presencia, lo poco de nosotros que cada día está en el segundo único que ocurre la vida.
¿Que nos está faltando cuando festejar es desconectarse de nuestro ser? En este tiempo lo estacional plantea un juego donde salirse de uno mismo es muy fácil. Igual que la savia está en las ramas y alimenta lo de afuera, nos desconectamos del centro y lo reactivo sigue la ley de mecanicidad y nos perdemos. Avalamos este estado en la reciproca complicidad del entorno social que dice que esto debe ser así. La justificación es ignorada y la borrachera que antecede a todos los brindis es un mareo de la consciencia.
Que en la próxima fiesta estemos presentes! Feliz navidad
¿Que nos está faltando cuando festejar es desconectarse de nuestro ser? En este tiempo lo estacional plantea un juego donde salirse de uno mismo es muy fácil. Igual que la savia está en las ramas y alimenta lo de afuera, nos desconectamos del centro y lo reactivo sigue la ley de mecanicidad y nos perdemos. Avalamos este estado en la reciproca complicidad del entorno social que dice que esto debe ser así. La justificación es ignorada y la borrachera que antecede a todos los brindis es un mareo de la consciencia.
Que en la próxima fiesta estemos presentes! Feliz navidad
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