UN ESPACIO PARA COMPARTIR EL PENSAMIENTO Y GENERAR VINCULOS DESDE LA REFLEXION ACTIVA A TRAVES DE LA LECTURA DE TEXTOS DEL AUTOR Y SUS IDEAS.

jueves, 3 de julio de 2008

''Necesidad de una disciplina''

Muchas ideas reveladoras se diluyen y terminan perdiéndose por falta de un marco donde explorarlas y desarrollarlas, por esto es necesario encontrar una disciplina o practica a diario, donde encausar las inquietudes existenciales, y poder poner en un contexto dichas ideas para que no queden aisladas y pierdan sentido.

Más allá de la elección por una o por otra de estas posibles prácticas, el ‘’QUE’’ hacemos pasa a un plano casi irrelevante, y el protagonismo gira en torno de ‘’COMO’’ lo hacemos.

Sea cual sea la actividad que se considere benéfica para encontrar ese equilibrio perdido, o la tan anhelada paz, creo que la elección debe pasar por los resultados y no por el marketing de la actividad, que puede ser absolutamente beneficiosa para muchos y no cumplir con la propia expectativa o incluso hasta ser perjudicial para uno en un momento dado.

Siendo así, sería de gran utilidad guiarse por la experiencia y la sensación, recorrer con intención la disciplina elegida, abierto y sin esperar nada, para poder estar vacio y receptivo, permitiendo que lo hecho se exprese como sea, y de esta forma poder evaluar.

No es necesario convertirse a alguna religión de moda, ni retirarse a la montaña a meditar, tampoco es menester la práctica del ayuno o del silencio. Lo que si es necesario es que sigas con lo que sea que estás haciendo si es que logras eso que estabas buscando, porque allí, está tu camino.

lunes, 30 de junio de 2008

NATURAL-MENTE

‘’Curioso fenómeno el de la vela

Que con tan pequeña luz hace retroceder

La obscuridad a su alrededor’’

domingo, 29 de junio de 2008

Cuando el río suena...

Desde la cultura Mesoamericana a la china antigua el buscador incansable puede encontrar correlatos de ideas y creencias mínimamente sorprendentes. Muy llamativas son ciertas enseñanzas que comparten modelos de movimientos psicofísicos basados en la idea de una energía interna, y apoyadas en la respiración y la postura como forma de desarrollarla y beneficiarse de ella.
Estas similitudes ‘’sospechosas’’ son como un río que agua trae, como versa el dicho, ya que al adentrarse en estas técnicas uno encuentra las mismas posiciones o muy similares utilizadas con finalidades semejantes. Si seguimos las migraciones antiguas vemos como cierta casta Indo asiática llegó a América llevando con ellos estos conocimientos ‘’secretos’’ que enraizaron muy bien, entre las etnias más antiguas de las que se tiene conocimiento. Por otro lado en China, cierto grupo de ejercicios empezaba a evolucionar y a transmitirse como formas de estar en salud y de alcanzar la iluminación, por llamarlo de alguna manera.
Así, más accesibles hoy aunque no tanto, estas técnicas pueden ser practicadas hoy con los mismos beneficios de siempre pero ajustadas a las necesidades de nuestro tiempo. Este es el enfoque que planteo desde el proyecto Aquidad como alguno de los recursos que complementan el trabajo que se desarrolla en distintos niveles y de los que iré hablando próximamente…

viernes, 27 de junio de 2008

Proyecto ''Aquidad''

Una de las características de nuestro tiempo –hablo del que compartimos, no del personal- es sin lugar a dudas su velocidad, una velocidad donde como una paradoja aparece la idea de que no hay tiempo, pero no porque el tiempo no exista sino porque el tiempo se comprime a la medida de las tendencias del momento, y nosotros –que confundimos fácilmente común con normal- tratamos de adaptarnos lo mejor posible, y en el intento sacrificamos muchas veces la calma necesaria para vivir en un estado de gracia.

Después, con esta habilidad de adaptarnos, corremos a la velocidad de las cosas y cuando lo logramos nos sentimos satisfechos, pero más tarde o más temprano la necesidad real del ser reclama su cuota de calma, su ritmo lento y cadencioso empieza a sentirse, y uno entiende los ritmos del ser y reconoce el desfasaje con lo cotidiano.

Llegado este punto uno se encuentra atrapado victima de sus propias estructuras de funcionamiento –léase familia, trabajo, etc.- y le es muy difícil volver atrás y soltar esas cosas que hoy no le permiten recuperar ese estado de gracia, ese ritmo lento y cadencioso del ser, y luego de observarlo y reconocerlo siente que nada puede cambiar, ya que el precio a pagar por esa decisión sería muy alto.

Pensando en esa necesidad nace el proyecto Aquidad, un lugar para salirse del tiempo y entrar en el presente a diario, con disciplinas y técnicas pensadas como puertas hacia ese estado en donde es posible la entrada en los ritmos del ser, un encuentro con uno mismo.

Se por la propia experiencia, que algunos minutos al día que dediquemos a la práctica de algunas de estas técnicas –que he señalado como técnicas antiguas para nuevos tiempos- tienen una enorme relación costo-beneficio comparado contra la cantidad de tiempo de estímulos hostiles que tenemos a diario.

Con el poder de sacarnos del tiempo veloz y despiadado, Aquidad nos adentra en un estado de estar aquí y ahora escencial, reconciliador y curativo.

lunes, 23 de junio de 2008

Semillas de consciencia

Entre la imaginación y la memoria se escabulle el presente

No dejes…

Que la imaginación y la memoria te distraigan de “lo único” entre esos laberintos encontraras los restos de muchos que como tú no repararon en el detalle, estos dos ladrones te despojaran sin dudarlo de “lo único” que tienes.

Cuando…

Te debates entre el recuerdo de lo hecho y la imaginación de lo que viene pasas por alto una vez más que, el más preciado bien el de tu vida, se diluye junto a tu presente, un presente ausente y truncado de continuidad.

Entra…

De lleno en tus haceres a diario, entra en el presente aquí ya, para permitirle a los tiempos que ocupen su lugar.

Mira…

Hacia atrás para ver tus raíces hundirse en la tierra y comprender así de dónde vienes y quien eres.

Mira…

Hacia adelante para ver donde se pierde el camino por pisar, porque es por ahí que pasará tu vida.

Pero más que nada…

Entra en el segundo que transcurre, porque es “lo único” que significa la existencia y testimonia tu presencia.

miércoles, 18 de junio de 2008

Semillas de consciencia

No proyectar la realidad psíquicamente

Escucha con atención…

No proyectes tu realidad mentalmente, proyectar es pretender que las cosas o las gentes sean lo que tú quieres cuando tú quieres. El ego agazapado detrás de esta pretensión devora el festín de miles y se relame a diario, deshazte de ella, esta solo te acarreará frustración y descontento, las posibilidades de que tus proyecciones a diario se cumplan son mínimas.

Si tu felicidad…

Está dependiendo de tus proyecciones, te aseguro que serás feliz muy pocas veces, la felicidad verdadera solo es posible cuando no está atada a los vaivenes de la vida sino que se vivencia como un estado interno, independiente de los hechos.

Debes…

Ser feliz no estarlo.

Tórnate consciente…

De que tu única realidad transcurre en ese instante irrepetible en que te encuentras, y esa es nuestra única certeza, así que lo mejor sería que te relajes.

Deja…

Que el día entre en sus contenidos y te renueve la sorpresa, vive sus ritmos armoniosos sin pretender que sean a tu capricho, no olvides que pretender y merecer son dos cosas bien distintas.

Recuerda…

Nadie puede apresurar lo verdadero.

Entra…

En ese fluir del tiempo sincrónico donde las cosas son ni antes ni después, donde se proyecta sin esperar y se logra sin pretender.

lunes, 9 de junio de 2008

''Semillas de consciencia''

El principio del cambio es aquí ahora

Debes saber…

El camino que lleva a otro destino está en este.

La posibilidad…

De una vida diferente esta oculta en las acciones de cada día.

Si quieres comprender…

Como llegaste hasta aquí, solo debes mirar hacia atrás y veras las razones, La vida parece ser una línea que va en una dirección con un comienzo y con un fin, pero tú decides donde te detienes y eliges otra.

Ten la certeza…

El principio del cambio es aquí y ahora, en el preciso segundo que lo reconozcas.

Te aseguro…

Que todos los caminos posibles están aquí ahora, pero solo es camino para ti el que pisas.

Si sientes dudas…

Al igual que en un cruce, de cuál es la dirección correcta, detente un momento y fíjate el rumbo que llevas, si caminas con los pies y no con la consciencia puede que estés yendo por inercia y no eligiendo.

Anibal Gómez (Sutul Naré)

martes, 3 de junio de 2008

Editorial ''La esclavitud ignorada''

Es conocido en las artes marciales, como en otras muchas tradiciones espirituales de todas partes y tiempos, la relación que existe -en este caso puntual- entre los maestros y sus espadas, que sostienen, encierran su espíritu y por esta razón no permiten que nadie las porte, y llegan al punto de romperlas antes de entregarlas, como forma de evitar que alguien más pueda poseer algo de ellos, de su energía.

Como en la prueba de fe invertida, uno decide en que cree primero para que después el milagro obre. De igual forma uno le confiere poder a las cosas -modelos de creencia u objetos- y después estos nos atrapan y nos limitan en nuestras propias creencias y posibilidades.

En lo profundo la mente se da forma a sí misma, y la mentira creída se comporta como si de la verdad se tratase, por esto es importante ordenar las ideas y pensar a que le conferimos poder.

Para uno es más fácil creer en el objeto que en uno mismo, por eso se puede aceptar fácilmente que algo tenga poder, en cambio creer que es uno el que lo tiene, se vuelve complicado y requiere de mayor compromiso.

En un nivel, la magia simpática -esa que mamá nos inculcó sin saber a la más tierna infancia- sigue vigente, cuando nos golpeábamos con una mesa y ella la castigaba diciendo a viva vos ‘’ mesa mala’’ y a nosotros se nos pasaba el llanto, de igual forma aceptamos convenciones o acuerdos, impuestos casi de la misma manera, lo único que cambia es la mamá y la edad de los niños. Algunas veces sencillamente elegimos creer en algo, y esta elección -que es nuestro más genuino derecho- puede fácilmente, al respecto del tema que nos toca, convertirse en una prisión invisible, pero inexpugnable.

Le conferimos poder a las cosas lo sepamos o no, y más tarde victimas de nuestra propia elección esas ‘’cosas’’ nos poseen a nosotros de formas tan sutiles como limitantes. Por eso es necesario liberarse de las creencias condicionadoras, trabajar el desapego consciente y sistemático de todas aquellas pertenencias físicas reales o intangibles y abstractas, liberar la energía atrapada en la creencia para liberarnos a nosotros de esta esclavitud ignorada, y viajar despojados y austeros hacia un estado de estar en libertad resignificado.

Aníbal Gómez (Sutúl Naré)

domingo, 1 de junio de 2008

Editorial "En busca de respuestas''

En busca de respuestas

Creo que los hallazgos en el desarrollo espiritual devienen después de largo tiempo y son bien raros, y cuando me refiero a hallazgos, pienso en esos que lo cambian todo, que marcan un antes y un después, y dejan una huella imborrable para uno, y con un poco de suerte tal vez signifiquen algo para alguien más, cuando esto pasa se resignifica la existencia, se expande la consciencia y se aquieta el espíritu.

‘’Si tus interrogantes esenciales siguen sin responder, seguro que es porque buscaste la respuesta dentro tuyo’’

Incontables veces he escuchado decir que las respuestas están dentro de uno, y en rigor de verdad creo que son muy pocas las cosas que uno puede responderse que puedan considerarse un hallazgo. Tal vez porque lo escencial a comprender sea el hecho de que uno no es principio y fin de nada, y por esta razón uno solo se da contestaciones y no respuestas. Cuando uno hace este maravilloso hallazgo reconoce que siempre es ‘’Otro’’ el que nos da respuestas desde el significado, entendido este como sentido y dirección.

Cuando dejamos de ser principio y fin, y dejamos la pretensión de justificar la existencia desde nuestra existencia, descubrimos alegremente al ‘’otro’’ que desde su lugar nos da sentido, y así cada parte de nosotros encuentra respuesta en la dependencia equilibradora.

El hombre encuentra su sentido en la mujer y esta en el hombre, el padre en el hijo, el hermano en la hermana y así hasta el final, involucrando a cada criatura en los distintos reinos y respondiendo cada uno en un nivel y en un lenguaje. Como si fuese una onda que se propaga en un estanque, los otros nos dan sentido y nos vinculan, de manera que todos somos respuesta para alguien más.

Aníbal Gómez (Sutúl Naré)

lunes, 26 de mayo de 2008

Editorial ''trascender la técnica''

Trascender la técnica

Lo que está vivo es único, no solo como condición de ser, sino único de momento como condición de estar. Desde esta idea, cualquier actividad que uno realice de la que se espere cierto grado de arte, debe comprender que no se puede esperar que lo vivo, como forma de expresión este sujeto a la técnica, sino mas bien debería trascenderla.

En tal sentido la técnica, es un recurso y un momento en el arte de expresar lo vivo, que se renueva o se reinventa cada vez, y donde la técnica no puede por sí misma alcanzar el logro, cuando esto ocurre, hay artificio con pretensión de arte.

En ocasión de ver el último seminario de Sensei Hueshiva Morihei, fundador del Aikido, siendo este ya un hombre muy anciano, dio a mi entender una lección mal entendida por los allí presentes. En esa ocasión cada vez que ejecutaba una técnica preguntaba cómo se llamaba lo que estaba haciendo, como si no recordara el nombre de lo que él creó, y por lo bajo la gente rumoreaba que viejo está y cosas por el estilo. A mí se me ocurrió que tal vez, el brillo resplandeciente de sus ojos al mirar a los discípulos se debía a lo que decía sin palabras…estoy más allá de mi propia creación, porque lo que está vivo es único e irrepetible y ni siquiera puede ser nombrado, Cada vez que lo hago es nuevo, siendo así nunca antes lo hice.

Volviendo a la idea, creo sería bueno revisar el concepto de técnica, y pensar que, para nacer al arte sin artificio uno debe trascender la técnica, al menos la técnica sin intención y vacía de corazón.

Aníbal Gómez (Sutúl Naré)

lunes, 19 de mayo de 2008

Editorial ''De la propia rotez''

Como collages vivientes remendados, emparchados, nos paseamos por la vida haciendo gestos y adoptando posturas extrañas para que nadie lo note…pero lo cierto es, que estamos rotos.

Nuestra rotez nos avergüenza, por lo tanto la ocultamos desesperadamente, para que nadie la descubra y para que nosotros a fuerza de negarlo, terminemos por no verla. Acá empieza el punto en donde nos alejamos esencialmente de los otros, sobre todo de aquellos que están rotos en el mismo lugar que uno, y nos recuerdan con su sola presencia lo que no estamos integrando. Ni siquiera hablo de cambiar nada sencillamente de aceptar nuestra imperfección sin más pretensión que la de estar como uno está -al menos de momento- roto, ni más ni menos roto que otro, que cualquiera.

Si hiciéramos esto, aceptar nuestra rotez relajada y libremente, descubriríamos -lo puedo asegurar- una paz inusual, como una respiración profunda de esas que se hacen al suspirar y que inundan el ser de ánimos y frescura.

Si dejásemos de gastar tanta energía en tratar de ser lo que los demás quieren que seamos, o mejor aún, si tratásemos de dejar de ser eso que queremos ser para nosotros mismos y nunca, sin importar que hagamos llegamos a ser, el paso por nuestra vida sería liviano y pleno, sin necesidad de que nada de lo que está siendo hoy cambie.

La sencillez de este hecho no debe restarle valor a la idea, que tiene esta cualidad paradojal de ser simple y profunda. No restarle valor para no desperdiciar la oportunidad, y cuanto antes mejor de descubrirnos plácidamente rotos, sin que esto degrade la calidad de lo que somos, poder comprender que estamos rotos pero no somos rotos.

Aníbal Gómez (Sutúl Naré)

viernes, 16 de mayo de 2008

Relato ''Pequeño ensayo sobre la vida y la muerte''

El que nace a este mundo muere a lo que era, el que muere a este mundo nace a lo que debe ser, sin más tristeza que por la separación tomaba a la muerte como parte de la vida.

Llamaba a la vida la gran respiración, puesto que al nacer inhalamos y al morir exhalamos, y nombraba como vivir a todo lo que ocurría con cada una de las incontables respiraciones que quedaban en el medio.

Decía estar seguro de que la”gran respiración” Era solo una de las incontables respiraciones que quedaban en el medio entre el nacimiento y la muerte de una existencia aun mayor.

Pensaba que la vida y la muerte se parecían más de lo que uno se imaginaba ya que el que mira en una dirección pierde de vista la mitad del mundo que queda a su espalda.

Que la linealidad de las cosas había sido elegida para tranquilidad de los hombres por los propios hombres, y que todo lo que no era así, lineal, quedaba fuera de esta realidad tan conveniente y los acosaba como dudas existenciales en cada punto débil del sistema.

Aseguraba que estos puntos débiles del sistema eran los sitios donde se habían mutilado las ene dimensiones de la posibilidad y la existencia.

Creía que para tener una vida eterna había que cuidar de las muertes a diario, de esas que uno tiene con cada exhalación, y que uno debía preguntarse ¿si esta fuera la última de las incontables respiraciones a las que llamo vivir, estaría conforme con lo hecho lo dicho y lo sentido?

Por cuidar de las muertes a diario, no podía evitar vivir cada segundo como si fuera el último, ya que decía desde siempre que había dos cosas que nunca se perdonaría, no ser fiel a sí mismo y morir después de un pensamiento o acción mediocres.

Esto le confería una poderosa energía en cada acto, capaz de convertir lo más simple y cotidiano en una ofrenda a la vida, plena de significado y conciencia.

Aseguraba que quien vive sin la angustia y el temor a la muerte convierte a la más grande de las contradicciones en paradoja conciliada, y todo su ser se impregna de una serena calma, de la que él era fiel reflejo y a la que llamaba estado de aceptación.

Aníbal Gómez (Sutúl Naré)

viernes, 9 de mayo de 2008

Editorial ''Un buen día para morir''

Cierta vez alguien me dijo ``Lo peor que te va a pasar ya te paso… vas a morir``

Con el tiempo he llagado a creer que ``Lo peor`` no es saber que uno va a morir, sino vivir como si uno no lo supiera.

Ignorar este hecho diariamente nos quita el tope de escala, nos deja sin una referencia donde proyectar los hechos del día, entonces ocurre que todos los sucesos terminan estando más o menos al mismo nivel, y uno puede ver así a algunas personas complicándose por cosas que de haber tenido en la esfera de lo consciente el hecho de que, vamos a morir, seguramente hubieran soltado la situación con mucha mas rapidez y livianamente.

En ningún momento sugiero la idea de ser conscientes de nuestra muerte a diario desde el lugar del lamento o desde la justificación, tampoco lo hago para poder sentir pena de si libremente, por el contrario, la aceptación del hecho inexorable sin autocompasión ni justificaciones para no hacer, nos deja en libertad para disfrutar del presente y nos da una perspectiva a escala y en valores que de otra forma se diluye fácilmente en el ritmo deshumanizante en el que vivimos hoy.

Lo cierto es que uno pierde el tiempo porque cree que tiene tiempo para perder, y mas tarde el que termina perdido en el tiempo es uno. Esto en ninguna forma es una invitación al hacer compulsivo, al no tomarse el tiempo con cada cosa, sino a entrar en la consciencia de ese tiempo único e irrepetible, tan fugaz como nosotros y nuestra maravillosa existencia.

Aníbal Gómez (Sutùl Narè)

martes, 6 de mayo de 2008

Editorial ''El poder de una imagen''

El poder de una imagen

Si tan solo sospecháramos del poder que tiene en cualquiera de nosotros una imagen, sea cual sea esta, cuidaríamos celosamente de exponernos a ellas sin mediar algún tipo de cuidado, como forma de preservarnos del daño, o mínimamente de la influencia que pueden tener en nosotros.

Sea visual o auditiva, la imagen tiene la capacidad de generar estados químicos y anímicos que operan por sí mismos y de los cuales generalmente, no tenemos consciencia ni control. Una sola imagen puede disparar sensaciones, humores, cambios en el tono muscular, aumento o disminución del ritmo cardiaco, patologías que se hallaban estado larvado, cambios en el ritmo respiratorio y toda suerte de procesos más. Ahora acompáñenme con la imaginación y pregúntense cuantos beneficios podrían obtenerse del uso consciente de la imagen, dirigidas y puestas al servicio del bienestar y no en su contra.

Por esto sería muy bueno, por un lado filtrar las imágenes que nos llegan a diario, al menos las que dependen de nuestras elecciones, y por otro elegir alguna imagen que tenga la capacidad de disparar esas emociones y estados que estamos necesitando.

Bien sabido es en estos tiempos el riesgo de una mala alimentación, pero en esta idea de alimentos no se incluyen las impresiones, que son capaces, al igual que comida de mala calidad, de intoxicarnos o al menos generarnos algún malestar.

Para bien o para mal, las imágenes tienen un poder real, y de una profundidad que no iguala ninguna tecnología médica.

Aníbal Gómez (Sutúl Naré)

domingo, 27 de abril de 2008

Editorial "Actitud meditativa''

Para la mayoría de las personas que conozco, la meditación es una práctica que encierra secretos inaccesibles, y técnicas complejas que requieren de una maestría solo posible de alcanzar con años de dedicación, cambios de hábitos físicos, dolorosas e incomodas posiciones sin las cuales sería imposible lograr tal o cual estado, y en algunos casos más, hasta la idea de dogmas estrictos y excluyentes.

Y si bien esta idea se apoya en la información que nos ha llegado, esto de ninguna manera es el único camino para explorar en los terrenos de la meditación y sus beneficios.

Sea que uno elija una postura estática o una forma de meditación en movimiento, sea que se persiga la ausencia total de pensamiento o el control del stress, la meditación al igual que la mayoría de las cosas es más una intención que una técnica.

Si bien es cierto que en las condiciones ideales -de tiempo y de lugar- la práctica de la meditación puede convertirse en una disciplina en sí misma, no es requerimiento excluyente el que dichas condiciones no se den para poder observar la práctica de la meditación como forma de indagación y esclarecimiento cotidiano, por el contrario, en estos momentos del mundo, y con el ritmo deshumanizante que la vida nos plantea para poder estar a la altura de las necesidades, es más imperioso que nunca encontrar las herramientas –cuanto más sencillas mejor- para poder detener la vorágine diaria y crear espacios, como pequeños pasajes por donde cruzar a otras realidades, con tiempos saludables y cadencias de existencias sencillas y relajadas.

Las distintas realidades que existen en nuestro interior se reflejan en el espejo del mundo, y estos reflejos pueden ser esclarecidos y revelados a través de la analogía y la metáfora, con solo el mirar correcto y la pregunta activa.

Profundizando en la pregunta y convirtiéndola en vía de conocimiento podemos acercarnos a una meditación reveladora de contenidos y momentos.

Si tomamos cualquier situación cotidiana, podemos abrir estos pasajes a través de las analogías que pueden surgir de cada hecho, y haciendo una extrapolación, ocupar distintos roles dentro de la escena, y en cada uno de estos roles podemos descubrir infinitos caminos hacia nuestras realidades. Valerse de la pregunta desde los diferentes lugares de la escena, y encontrar en la respuesta y en la propia analogía, metáforas de la existencia, realidades internas reflejadas en el espejo del mundo.

Aníbal Gómez (Sutúl Naré)

jueves, 24 de abril de 2008

Encuentros con el guía

‘’De los maestros y discípulos’’

-Maestros hay muchos, lo que falta son buenos discípulos, dijo con voz enérgica el guía dando inicio de esa manera a la nueva jornada.

La mañana había transcurrido entre algunas prácticas psicofísicas y los trabajos en la granja, como era común en esa época del año, y era la primera vez que hablaba con nosotros a pesar de haber compartido las tareas a la par nuestra. El comentario hirió algunas susceptibilidades, y era claro, conociéndolo, que eso esperaba, y conociendo la intensidad con la que se dedicaba a nosotros sabíamos que este comentario era el principio de lo que más tarde se convertiría en la columna vertebral del día. El anzuelo había sido echado y algunos peces empezaban a morder.

-Pero maestro ¿cómo dice esto? protestó uno de los presentes. Si no hay nada mas difícil que dar con uno, y como si esto no fuera suficiente inconveniente, que lo acepten a uno como discípulo es una tarea tan difícil que ocupa capítulos en la historia del conocimiento.

El guía, que se hallaba sentado en el piso, contestó al muchacho que hablaba por varios de los que allí estábamos.

-Que el día de hoy nos sirva para comprender que es tan importante aprender como cuestionar saludablemente eso que se aprendió ¿estamos dispuestos el día de hoy, recalcó, a comprender que maestro y discípulo son sólo cualidades y momentos circunstanciales en el tiempo en relación a las actitudes que uno tiene frente a las cosas? ¿no es acaso el discípulo una intención, así como lo es también el maestro?

¿No sería bueno terminar de una buena vez con la actitud del niño que se prende a la teta, asumiendo que es lo único que puede hacer, y empezar a tener una actitud activa ante la enseñanza?

Ser discípulo es una cualidad tal que convierte a la vida y sus sucesos en un maestro accesible y de tiempo completo, y es solo cuestión de tiempo que lo aprendido se haga carne y los roles cambien.

Lograr la cualidad del discípulo es más importante que encontrar un maestro, porque se puede hallar al guía pero sin esta cualidad no habrá progreso.

Cuando se habla de conocimiento, se habla de libertad, ¿pero qué clase de libertad hay en la dependencia permanente del aprendiz pasivo?

Uno de los jóvenes le preguntó:

- ¿Entonces qué nos enseñas?

A lo que él respondió:

-No es que, sino como.

Cada uno de nosotros puede seguir esperando a que se nos dé o puede ir por lo que es por derecho. En este tiempo debemos comprender el como, con más urgencia que cualquier otra cosa, porque de nada servirá la información si no sabemos como convertirla en conocimiento.

El guía se giró hacia el parque y señalando el bosque preguntó:

- ¿Que ven allí?, nos acercamos en torno a él y nos llamó la atención acerca de unas hojas que se arremolinaban con el viento, -¿qué ven? preguntó insistentemente.

Y alguien respondió:

-Veo unas hojas volando con el viento.

A lo que el maestro agregó:

- Ese es el punto. Algo puede ser muy simple, y a la mirada de quien espera que todo le sea dado no habrá nada más por ver que el simple hecho, unas hojas volando con el viento. ¿Pero cómo cambia esto ante la mirada de aquel que se sumerge con intención en lo profundo de las cosas, y para el que todo se convierte en un maestro?

Entonces un hombre de esta naturaleza al ver este simple hecho podría preguntarse ¿ésta hoja vuela en brazos del viento y conoce un mundo, pero es la voluntad del viento o la de la hoja? ¿Acaso yo seré como esta hoja, que creo que hago, cuando en realidad sucedo? es tal vez que el destino del hombre sea el de ser sólo una hoja en el viento?

Entonces este hombre podría también preguntarse ¿y si dejase de ser la hoja y fuera el viento, qué clase de viento sería, sería un viento sin sentido, soplando ahora en una dirección ahora en otra, o sería capaz de arremolinar las hojas en torno de mí para guiarlas a un destino mejor?

Más allá, continuó el guía, el sol del verano quema una parte del prado y se ha de lamentar algunas pérdidas, aunque es cuestión de tiempo que éste se renueve ¿Pero qué ve éste hombre?

En la laguna un pájaro cae en picada sobre un pez que nadaba en lo profundo, ¿Pero qué ve este hombre?

En otro momento la nieve se acumula sobre la rama de los pinos, pero cuando estos ya no la pueden soportar arquean sus ramas y se liberan del peso, renovando su capacidad, ¿pero qué ve este hombre?

Cuando cambiamos la forma de mirar, y lo que nos rodea se convierte en maestro, lo simple se profundiza y se re-signan los hechos y sus valores.

Ahora que las hojas caen y el viento sopla,

Ahora que el sol quema y el prado se renueva,

Ahora que el pájaro pesca en lo profundo,

Ahora que la nieve cae y los pinos ceden,

¿Qué clase de hombres queremos ser?

¿Cómo vamos a ver?

El guía caminó unos pasos y antes de alejarse definitivamente del grupo repitió:

-Maestros hay muchos, lo que faltan son buenos discípulos.

Anibal Gómez “Sutúl Naré”